sábado, 31 de mayo de 2014

¡CUANTA RAZÓN, CHACRINHA!


Chacrinha, era un comunicador brasileño que, a través de payasadas, con su bocina  y su micrófono pegado al pecho, divertía, literalmente, a todo Brasil, todos los sábados por las tardes.

Desde dentro de su estrafalaria ropa y de bajo su vistoso sombrero, Abelardo Barbosa lanzaba frases irónicas que marcaban (y marcan aún) al público, pero sobre todo a otros comunicadores.

“Yo no vine a explicar, vine a confundir”, fue una que me marcó personalmente.

Pero ninguna otra quedó más grabada en mi mente que (para rimar, la escribo en portugués): “Em comunicação, nada se cria todo se copia”. Traduciendo: En comunicación nada se crea, todo se copia.

Cuánta razón tenía el payaso.

En el periodismo boliviano, sobretodo en blogs y páginas web deportivas, hay gente que no se conforma en copiar los textos (flojera o falta de capacidad), pero lo más absurdo, por no decir antiético, es que copien los conceptos, o sea, las ideas, ideas que construyen las crónicas y comentarios, por lo tanto, propiedad intelectual.

Lamentable.