miércoles, 14 de mayo de 2014

SIN BOLIVIA, LA HISTORIA DE LA COPA MUNDIAL DE FÚTBOL NO SERÍA LA MISMA

El boliviano Ulises Saucedo aparece, de pantalón blanco, con el banderín en la mano, antes iniciarse el partido final de la Copa Mundial de 1930, entre Uruguay y Argentina. En primer plano, el árbitro Belga, Jan Langenus. (foto: Archivo JGC).
Bolivia saludó a los anfitriones colocando la palabra "Viva Uruguay" en sus uniformes.
El entrenador boliviano Ulises Saucedo es el primero de la izquierda. (foto: Archivo JGC).

Bolivia forma parte intrínseca de la historia de la Copa Mundial de fútbol, es más, no se podría escribirla sin nombrar a nuestro país.

Por varios aspectos.

El primero, que fue participante de la primera Copa, jugada en Uruguay, en 1930.

Jugó dos cotejos, en el Grupo 2, contra Yugoeslavia, el 17 de julio, y frente a Brasil, el 20 del mismo mes. En ambos partidos fueron registrados el marcador de 4 a 0, a favor de los adversarios.

El segundo aspecto, que fue el primer adversario de Brasil, en las 19 copas de las que participaron los pentacampeones.

Pero el tercero es un hecho, o mejor una serie de hechos, que jamás se repetirán en el fútbol mundial y su mayor competición, que envuelve a Bolivia y a una persona boliviana.

Ulises Saucedo es el nombre que colocó a nuestro país en los anales del fútbol mundial.

Porque, simplemente, Saucedo, que fue el entrenador de Bolivia, al mismo tiempo se desempeñó como juez de línea en cinco partidos, entre ellos la final de Copa entre Uruguay 4 x Argentina 2.

Como si no fuera suficiente, el boliviano Ulises Saucedo, en la época con 34 años, también fue arbitro, el 19 de julio, durante el cotejo entre Argentina 6 y México 3, por la fase de grupos, cuando marcó tres penales.   

Inaudito.