lunes, 19 de mayo de 2014

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE EVO MORALES


 Sr presidente:

Hemos acompañado su larga caminata y lucha personal para conseguir que la opinión pública, boliviana e internacional, acepte como totalmente posible, que un hombre simple, de origen campesino, sea el encargado de encabezar un largo proceso de cambio en un país pobre y víctima de preconcepto socioeconómico histórico.

Ese largo camino recorrido y los logros alcanzados, tienen mucho que ver con su  persona, que supo  sobreponerse a los desencuentros dentro de su propio partido (MAS) y las críticas y ataques por parte de sus opositores, nacionales e internacionales.

La simplicidad de la figura del presidente del Estado Plurinacional Boliviano, Evo Morales, es reconocidamente simpática en el mundo exterior, por transmitir una humildad que acreditamos ser sincera, pese a que muchos analistas internacionales la consideran producto de una práctica populista.

Dentro de esa humilde sinceridad, señor presidente, está su gusto por el deporte y sobre todo por el fútbol, lo que de forma alguna puede ser considerado un acto populista, por el mismo hecho de que el fútbol es una actividad social aglutinadora y popular, quizá la más importante de la actualidad.  

Todos los bolivianos queremos que nuestro fútbol avance y esté entre los primeros de nuestro continente y para eso, personalmente, como periodista deportivo, he dedicado mi trabajo, por obligación, a exigir de los futbolistas profesionales, mucho esfuerzo, sacrificio, dedicación integral y ética, porque, fuera de ese comportamiento, acredito, estarán contribuyendo para el deterioro del fútbol boliviano.

Y por lo que conozco de su persona y por sus permanentes declaraciones y acciones de apoyo al fútbol nacional, creo que Ud. es el primero a pedir de nuestros futbolistas disciplina y entrega.

Con todo respeto, señor presidente, le digo que de confirmarse su fichaje por un equipo que participa de los torneos de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano, estará yendo por camino contrario a todos sus principios personales con respecto al comportamiento deportivo ciudadano. Usted sabe que sus recargadas tareas como jefe de Estado le impedirán que se coloque a la par de sus eventuales compañeros de equipo en lo que a prácticas, concentraciones y juegos oficiales se refiere.

Sabemos que históricamente en Bolivia, nuestros dirigentes, presidentes de federaciones, ligas y clubes, llegan a esos cargos, más por su fuerza económica o política, que por méritos al servicio del deporte. A eso se debe, en parte, el caos de nuestro fútbol. Y, en mi modesto entendimiento, percibo que justamente para cambiar ese estado lamentable de cosas, fue creado por Ud. el Ministerio de Deportes en el país, por lo que mucho nos hemos alegrado.

Señor presidente Evo Morales, a todos los bolivianos y bolivianas que hemos vivido más de la mitad de nuestras vidas en el exterior del país, nos gustaría continuar viviendo con la satisfacción de saber que la opinión pública internacional considera que tenemos un presidente que mantiene la humildad y que es practicante del más popular de los deportes, el fútbol, cuando su tiempo así lo permite.

El fútbol profesional, señor presidente, requiere tiempo integral de sus futbolistas, lo que no es, ni será su caso.

Están queriendo usar su figura, señor presidente, y si eso acontecer, lejos de traerle satisfacción al país, podrá acarrearle un desgaste innecesario de su figura deportiva.

“El fútbol es un juego, no una broma” (JGC).