sábado, 15 de noviembre de 2008

Bolívar S.A. y Club Bolívar ¿Hay lugar para los dos?



Que el “fútbol empresa” es una salida sin retorno para todos los clubes del mundo, eso nadie puede negar. Pues el fútbol hoy no pasa de un negocio.

Que en Bolivia es necesario realizar cambios estructurales, eso está muy claro y es por demás urgente.

Sin embargo, un club grande e históricamente importante como el Bolívar, no puede ser desmembrado, por más sociedad anónima que sea.

Hay mucho aún por explicar y por entender la división de responsabilidades en la administración bolivarista, a partir de la Asamblea del día jueves.

Después del evento, un sector, el “Bolívar Administración e Inversiones Sociedad Anónima – BAISA”, presidido por el empresario Marcelo Claure, cuidará exclusivamente de la parte financiera del club, después de recibir todo el patrimonio, bienes, activos, derechos, obligaciones y pasivos.

El otro sector, presidido por Guido Loayza, se encargará de la parte futbolística. Nada más que eso.

Anuncian que la administración financiera, en nombre de la Sociedad Anónima, inyectará en la debilitada musculatura celeste, un millón de dólares por año, poco más de 83 mil dólares por mes.

A cambio de eso, recibe para sí, pasivos como el “Gran Centro Mario Mercado” de Obrajes, predio que podrá, según lo anunciado, desmoronar y construir en su lugar edificio de 10 a 14 pisos.

Sin embargo, me parece que hay disonancia en el negocio.

Los tales administradores de la Sociedad Anónima, reciben activos y pasivos, con la simple promesa de colocar dinero para pagar sueldos a los jugadores y personal administrativo.

Todo bien, ¿pero no sería más claro decir apenas que están comprando los terrenos de Bolívar y que con la comercialización de los mismos recuperarán su inversión?

Porque lo que no está claro, es quién se quedará con el lucro de la venta de los pasivos.

Puede ser que, como dijo Loayza, haya Bolívar para rato, pero, ¿y después? ¿Después que los predios hayan sido vendidos? ¿Cuál será el patrimonio de Bolívar?

Finalmente, ¿la tal BAISA es de propiedad del club? ¿O es un acuerdo particular que apenas recibe el nombre y la marca “Bolívar” para realizar negocios que no serán controlados por el club y sus socios?

La intención es buena, pero falta mucha explicación.