martes, 24 de junio de 2014

ATENCIÓN, LA COPA RECIÉN VA A COMENZAR


ESTÁ LLEGANDO LA HORA 

Como debe ser, los jugadores se ganan el puesto por lo que demuestran dentro de la cancha, en los partidos.

Y frente a las evidencias, los entrenadores no pueden ser contrarios a la realidad.

En partidos como los de la Copa Mundial de Fútbol, donde deben ser jugados solo siete para llegar a la gloria, el raciocinio debe ser ágil, rápido, inmediato. No hay derecho a equivocarse y a dar ventajas.

Hay muchos factores para la bajada o subida de producción, desde el físico y técnico, hasta el psicológico.

Y para llegar cien por ciento en esos tres aspectos a una Copa Mundial, convengamos, hay poco tiempo, apenas 40 días de preparación.

Los futbolistas que vencen las dificultades propias de la preparación referentes a los tres puntos, convencen al entrenador y hacen parte de su equipo titular.

Y los que eventualmente se encuentran en la suplencia, deben estar igual preparados para ingresar y no salir. Ese debe ser el objetivo de cualquier profesional. Sin conformismos.

Muchas veces, en esta competencia de apenas 30 días, los equipos definitivamente se forman durante la disputa. Sobre todo en la primera fase, la de grupos, donde se juegan tres partidos.

En el Mundial de Fútbol, es en los octavos de final que los absolutos, los imprescindibles, aparecen, para consagrarse a partir de los cuartos de final.

En este Mundial, ya hay dos consagrados, impescindibles para sus equipos: Neymar, en Brasil; y Robben, en Holanda.

Messi, aún está debiendo.