sábado, 22 de noviembre de 2014

¿EN QUÉ SE PARECE LA FEDERACIÓN BOLIVIANA DE FÚTBOL AL PATO?


Hace muchos años, oí alguien decir: “Parece pato criollo, a cada paso hace una cagada”, para referirse a la tradicional “metida de pata”.

La frase la recordé a propósito de la FBF - Federación Boliviana de Fútbol, cuya actividad ejecutiva, en realidad, se resume a dos personas: Carlos Chávez y “Tico” Lozada, presidente y gerente, respectivamente.

En las últimas horas, tres episodios, o, mejor, tres “metidas de pata” de la FBF

1.  Presionar a Jorge Dicormis para que llame a “elecciones” para el Comité Ejecutivo de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano;

2. El viaje del asesor Julio Peñaloza Bretel a la ciudad de Potosí, para conversar con el presidente del Comité Cívico de esa capital, Jhonny Llalli, a fin de sondar un posible “perdón” a Maurício Soria, ex entrenador interino de la selección nacional de fútbol, y así justificar la intención de ratificarlo en el cargo;    

3.   Promover el viaje del argentino Néstor Clausen, entrenador de “solo un partido” de la selección nacional de fútbol, para que, en nombre de Bolivia, participe y hable en el "Congreso de Entrenadores Chile 2014", que se reúnen para analizar la “Proyección y Evolución en el Fútbol.”

Los tres casos representan la improvisación y el desorden de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF). 

El resultado, claro, es hediondo:

1. Jorge Dicormis ya había reconocido a la nueva directiva de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano, habiendo, inclusive, conversado con Fernando Humérez, el paso y la transición administrativa de la entidad.

2. El periodista Julio Peñaloza Bretel, viajó con la mejor de las intenciones y “para cumplir su obligación”, entiendo, pero sufrió desgaste innecesario, al escuchar palabras que debieran ser dirigidas a Carlos Chávez. Con el episodio, el nombre de Maurício Soria quedó definitivamente descartado. Lo contrario, confirmaría el título de este post.

3. Con relación a "la evolución"   del fútbol boliviano, Néstor Clausen, gracias a la tradicional retórica argentina, fue sincero, al dirigirse a la platea de entrenadores en Chile, porque simplemente no tenía que contar respecto del tema, pero terminó de quemar la imagen de Carlos Chávez, cuya mala administración fue desnudada internacionalmente. Y, para aumentar la hediondez de la FBF, Clausen consiguió pisar  encima de la “caca”, al calificar la histórica reivindicación marítima boliviana como “un chiste”.

En tiempo, recordemos que los patos, como todo ser vivo, hacen sus necesidades naturalmente.

A esta altura, no consigo entender si la FBF imita a los patos o si los patos imitan a la FBF.

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