sábado, 13 de octubre de 2007

Uruguay aprovechó los errores primarios de Bolivia


Fue una tarde triste para el fútbol boliviano.

Por el fútbol presentado (o, peor, por la falta de él) y porque se constató que el tiempo considerable de entrenamiento, no tuvo el aprovechamiento necesario.

A la inoperancia de los dirigentes, al dejar para última hora la cuestión de sueldos y premios, se sumó a la inoperancia del entrenador Erwin Sánchez, de quien se esperaba ideas nuevas en el aspecto táctico.

Pienso que si se coloca a tres hombres de marca, los llamados “volantes de contención”, es para poder soltar más a los laterales.

Pienso también que un equipo que juega con esos tres hombres de marca, es para que, cuando atacados, uno de ellos se sume a la zaga central, formando un trío, capaz de tener un último hombre para la cobertura, por lo tanto evitar jugar en línea.

Se jugó con nueve hombres defendiendo, inclusive Moreno o Martins, y un solitario, Joselito Vaca, incumbido de la coordinación.

Muy poco para una selección de fútbol, donde se supone están los mejores de un país.

Al no tener gente para armar, para triangular, para crear o generar fútbol, Bolivia tuvo a dos delanteros perdidos y sin posibilidades de ejercer su función.

Por todo eso, comienzo a dudar de la capacidad de Edwin Sánchez para las funciones de entrenador de la selección.

Puede parecer que soy muy enérgico, pero los errores cometidos por el equipo que él montó fueron muy primarios.

De Uruguay no podía esperarse otra cosa.

Tuvo un inicio contundente y poco a poco percibió que al frente tenía un rival muy débil y sin ningún talento creativo y ofensivo.

Los jugadores uruguayos (foto) corrieron cinco veces para el abrazo y podían haberlo hecho más.