lunes, 1 de octubre de 2007

Torneo de la Liga, emotivo, pero mediocre


Éste sin duda es un año atípico para el fútbol boliviano, a pesar de la mediocridad.

Es atípico, porque el mejor equipo se llama La Paz FC para quien nadie daba nada al inicio de la temporada.

Lo es, porque después de mucho tiempo Bolívar pierde hegemonía y protagonismo, por errores cometidos fuera del campo de juego, que repercutieron dentro de los gramados.

Lo es, porque después de mucho tiempo Oriente Petrolero pierde protagonismo, por errores cometidos fuera del campo de juego, que repercutieron dentro de los gramados.

Lo es, porque por primera vez, un equipo del departamento del Beni, Real Mamoré, se clasifica entre los seis mejores, posibilitando la inclusión definitiva de una región del país permanentemente olvidada.

Lo es, porque, hasta la última fecha, después de muchos años, los 12 equipos mantenían aún posibilidades de clasificar, dando emotividad a un torneo claramente de bajo nivel técnico.

Lo es, porque, al final, en los dos grupos, la diferencia de puntos, entre el primero y último colocados, no pasó de once.

Lo es, porque, hace tiempo no se veía una zafra interesante de jóvenes árbitros quienes sorprendieron y realizaron buenas actuaciones, demostrando conocimiento de las 17 reglas del fútbol y, sobretodo, con personalidad para aplicarlas.

INFELIZMENTE, LO ÚNICO QUE NO CAMBIÓ FUE LA MEDIOCRIDAD DIRIGENCIAL, DE LA LIGA Y DE LA FEDERACIÓN.

NO CAMBIÓ EL JUEGO RASTRERO DE ABOGADOS DE CLUBES Y JUECES; UNOS QUIEREN GANAR PUNTOS FUERA DE LAS CANCHAS, Y OTROS DAN CONDICIONES PARA QUE ESO OCURRA.

NO CAMBIÓ LA FALTA DE PLANIFICACIÓN QUE DEJARÁ UNA VEZ MÁS, POR LARGOS 4 MESES, A MUCHOS JUGADORES, PADRES DE FAMILIA, SIN TRABAJO Y CON DINERO TODAVÍA POR COBRAR DE LOS CLUBES ELIMINADOS.

¿Hasta cuando?

Una de las salidas, creo, es el fin de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano.
En la foto, jugadores de Destroyers de Santa Cruz de la Sierra, que descendieron de categoría. La imagen es la representación cabal de la situación del fútbol boliviano. Para llorar.