sábado, 26 de julio de 2014

LO QUE ES BUENO PARA BRASIL, PUEDE SER BUENO PARA BOLIVIA


LA FALENCIA DEL FÚTBOL

Los presidentes de los clubes profesionales de Brasil se reunieron ayer con la presidenta Dilma Rousseff.

En pauta, estaba encontrar fórmulas para realizar profundos cambios en la gestión del balompié pentacampeón.

La presidenta quería oír ideas para tanto.

Sin embargo, los millonarios dirigentes fueron a “llorar” e “implorar” el perdón de las millonarias deudas impositivas que,   por mala gestión de los llorones, colocaron en la falencia a todas esas instituciones.

Al contrario, los dirigentes brasileños tuvieron “la cara de palo” (durísima) de pedir más dinero “a fondo perdido”.

Resultado: la reunión fue totalmente improductiva.

Resta saber si el gobierno de la presidenta Rousseff va a perdonar esos impuestos o si los va a cobrar como lo hace hasta con el más simple de los brasileños.

En mi modo de entender, Dilma debiera evitar el crecimiento de la bola de nieve y, en lo mínimo, programarles la deuda, pero que paguen y dejen de contratar jugadores a quienes no consiguen pagar.

Con ello, quién sabe, la primera autoridad brasileña da un ejemplo a otros países, como Bolivia.