martes, 18 de noviembre de 2014

UNA CONSPIRACIÓN DENTRO DE LA SELECCIÓN

Dirigentes de FABOL conceden conferencia de prensa en La Paz. Al fondo, como decoración, los jugadores de la selección. (Foto: Late!.Com)
Ya nada me sorprende.

El fútbol boliviano está en manos de matreros. Sin ninguna vergüenza.

Cada vez que la selección nacional de fútbol tiene un juego en La Paz, aparecen los de siempre.

Carlos Chávez, de la FBF, por un lado, y David Paniagua, de Fabol, por otro.

Y no es coincidencia.

Como la prensa está atenta a lo que la selección está haciendo o dejando de hacer, estos señores saben que tendrán la cobertura necesaria. Hablarán lo que quieran, sin contestación, sin interpelación.

A vísperas de un partido internacional, Paniagua, en nombre de Fabol amenaza a los clubes y a la propia selección, dentro de la concentración de la propia selección, con la complacencia del presidente de la Federación Boliviana de Fútbol y a vistas gruesas de la comisión técnica, encabezada por Néstor Clausen.

Una prueba de que los dirigentes de Fabol defienden los intereses de Carlos Chávez y  de la FBF, y no de los que oficialmente les pagan, los jugadores.
El mismo día, con minutos de diferencia, Carlos Chávez (pasme!) habla de legalidad (Foto: Late!.Com).
 En realidad, esa “coincidencia” fue tramada en Santa Cruz, entre la FBF y Fabol y consumada en la zona sur de La Paz, con la complacencia de los jugadores de la selección y de su capitán Raldes, que se prestaron para aparecer en la foto, como títeres de Paniagua. Pobres futbolistas, que son manoseados.

Al mismo tiempo, y para que el contubernio sea completo, otra “coincidencia”: Decormis, ex presidente de la Liga, y por órdenes de Chávez, lanza el “llamado a elecciones del Comité Ejecutivo” de la Liga, para el próximo 28 de noviembre.

Conspiración contra os clubes de la Liga y contra la propia Liga, que ahora está en manos de la oposición a Chávez.

Pero, peor, conspiración contra el fútbol boliviano.

¿Hasta cuándo vamos a soportar tanta desverguenza?