viernes, 14 de noviembre de 2014

ALEGRÉMONOS, EN BOLIVIA TENEMOS NUESTRO “PIRLO”, COMO YA TUVIMOS UN “PLATINI”

El boliviano Sebastián Gamarra. 

El italiano Andrea Pirlo.















Lmanía del periodismo boliviano en llamar a éste o aquél futbolista por el mismo “apodo” con el que otros se consagraron por el mundo afuera, esa manía, es infame.

El más conocido es Erwin “Platini” Sánchez, cruceño, que jugó (y bien) en el Boavista, de Portugal, club del que fue, inclusive, su entrenador, por poquísimo tiempo.

En tierras lusitanas, Sánchez, ciertamente, se sentía avergonzado con tamaña comparación, pues ese paralelo solo tenía cabida en las mentes bolivianas.

El francés Platini, el verdadero, figura entre los mayores futbolistas de todos los tiempos.

El "Platini" boliviano.


El Platini francés.















Ahora, la “victima” del momento se llama Sebastián Gamarra, que está queriendo encontrar su lugarcito en las inferiores del AC Milan de Italia.

En alguna ocasión, se le ocurrió al entrenador italiano “Pipo” Inzaghi, llamar a Gamarra de “Pirlo Boliviano”.  No se sabe si la comparación fue por ironía o por semejanza física con el excelente atleta de la Juventus y de la selección azurra, no importa.

Bastó que el episodio llegue a “oídos’ bolivianos para que, pronto, nos alegremos, y consideremos que ya tenemos un extraordinario volante: “El Pirlo boliviano”.

Si el joven Gamarra no tiene estructura suficiente para cargar el peso de la responsabilidad, cada vez que entre en cancha, en lugar de progresar, estará dando un paso para atrás, queriendo justificar tamaña responsabilidad.

Mis amigos, dejémos de lado nuestras carencias, es hora de llevar el periodismo deportivo en serio.

Basta de odiosas comparaciones.

No pensemos solo en audiencia, pensemos en el ser humano, que tiene como actividad el fútbol.