martes, 25 de noviembre de 2014

EL FÚTBOL NO TIENE DUEÑOS

El gobernador Cocarico (al centro), después del autogol con la reinauguración del estadio Siles a medias, tiene la oportunidad de marcar un golazo, junto a Bolívar y The Strongest. (Foto: La Razón).

¡Ya es demás de la cuenta!

La práctica del fútbol es de interés público mundial y no tiene dueños.

La FIFA es la que administra sus propios torneos  y sus afiliados, dígase confederaciones, federaciones, asociaciones y clubes afiliados, deben cumplir sus reglamentos.

Nada más que eso.

En  ninguno de los 60 capítulos de los Estatutos de la Conmebol aprobados en agosto del 2013, está escrito que los clubes afiliados y sus divisiones menores, deben pedir permiso para atender invitaciones y participar de torneos organizados por entidades no afiliadas a la FIFA.

Al contrario, sus objetivos según el artículo 4, en su inciso b) textualmente, dice: "(…) Promover el fútbol en Sudamérica en un  espíritu de paz, comprensión y juego limpio, sin discriminación alguna por razones políticas, ni de género, religión, raza o cualquier otro motivo”.

Carlos Chávez y Walter Torrico: No hacen, ni dejan hacer.
Por lo tanto, la carta de Walter Torrico, presidente de la Asociación de Fútbol de La Paz (AFLP), enviada para “pedir aval de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF)” destinado la realización del Torneo De Altura, organizado por la gobernación de La Paz, dicha carta, está totalmente fuera de tiempo , lugar y no tiene sentido ni amparo alguno.

Se trata de celos de una entidad deportiva inoperante que es administrada en base a intercambio de favores con la FBF. Como siempre, no hacen, ni dejan hacer.

Así siendo, aprovechamos para felicitar al gobernador César Cocarico, a quien le informamos que, en este aspecto, hay precedentes:

La Prefectura (Alcaldía) de la ciudad de São Paulo, organiza, hace más de 30 años, todos los meses de enero (en el receso del fútbol brasileño), la “Taça São Paulo” (Copa São Paulo), donde participan equipos sub-20 de todos los clubes afiliados a la Confederación Brasileña de Fútbol, y sin ninguna interferencia de ésta o de la Federación Paulista de Fútbol (FPF).

Ojalá el Torneo De Altura, llegue para quedarse.