sábado, 1 de marzo de 2014

BARRAS BRAVAS, CARNAVAL Y DROGAS

Debajo de las banderas del fútbol, bandas se esconden para cometer fechorías.(Foto:Ultras).

Cuando no están llevando la barbarie a los estadios, los barras bravas se ocupan de otras cositas que solo es posible hacerlas, porque se escudan en el fútbol diciéndose hinchadas organizadas y “amantes del balompié y de su equipo”.

En São Paulo y varias partes de Brasil, sobre todo en las grandes capitales de estado, las “torcidas organizadas” tienen tentáculos que penetran no solamente en las mismas direcciones de los clubes, de los que cobran beneficios, si no, también, en el crimen organizado.
La droga aprendida en la sede de la TUP.
 Pues bien, en São Paulo, precisamente en la sede de la TUP – Torcida Uniformada Palmeiras, la policía encontró, el último día de febrero, nada más y nada menos que 300 kilos de cocaína, destinada, claro, a las personas que les gusta conmemorar los carnavales, digamos, de una forma más alegre.




Debido a la acción de la policía paulista, esa fracción criminal que se traviste de hinchada del Palmeiras, pasará un carnaval más triste y, sobre todo, sin dinero en los bolsillos.

Por esa y otras cositas más, ¿alguien duda que la ley debiera prohibir la existencia de barras bravas organizadas en todos los estadios, inclusive en Bolivia?

Con la palabra el nuevo Ministerio de Deportes.