martes, 25 de marzo de 2014

EL FÚTBOL BOLIVIANO FRECUENTA, AÚN, EL “QUINTO MUNDO”


Ni en los campeonatos de las ligas de fútbol de barrios se ven escenas como las que protagonizaron los jugadores de Blooming el domingo que pasó en el estadio Hernando Siles.

Paró el juego, los jugadores se dirigieron al borde del campo y simplemente, a patadas, abrieron una puerta y por poco no causan una tragedia.

Menos mal que el público no reaccionó.

Y la policía, bien gracias.

No bastase eso, el juvenil arquero suplente del equipo oriental arrojó una botella contra el público, acto que no justifica el comportamiento del hincha estronguista quién, antes, arrojó la misma botella contra los jugadores visitantes.

Ya en los camarines, los jugadores del equipo celeste de Santa Cruz de la Sierra continuaron con sus fechorías, quebrando puertas y muebles de los camarines.

¿Y ahora?

¿Quién tendrá pecho suficiente para castigar el mal comportamiento de todos?

Y no es necesario ser machito (como ciertos futbolistas e hinchas) para aplicar las normas que en el fútbol mundial son claras.

Si no, veamos:

La Regla 5 - El Árbitro

“(…) Interrumpirá, suspenderá o finalizará el partido por cualquier tipo de interferencia externa”.

No lo hizo y, al contrario, dejó que el partido recomenzara.

Regla 12 – Faltas y conducta antideportiva

Sanciones disciplinarias - Faltas sancionables con una  amonestación

(…) Un jugador será amonestado y recibirá la tarjeta amarilla si comete una de las siete faltas:

6. Entrar o volver a entrar en el terreno de juego sin el permiso del árbitro.

7. Abandonar deliberadamente el terreno de juego sin el permiso del árbitro.

Todos los jugadores de Blooming que abandonaron el campo de juego para dirigirse a las graderías deberían haber sido sancionados con la tarjeta amarilla y los que ya tenían una, expulsados del juego.

Faltas sancionables con expulsión.

"(...)Un jugador será expulsado y recibirá la tarjeta roja si comete una de las siguientes siete faltas:

2. Ser culpable de conducta violenta."

Todos los jugadores de Blooming que abandonaron el campo de juego para dirigirse a las graderías deberían haber sido sancionados con la tarjeta roja, pues abrieron una puerta a patadas, lo que justificaría la acción del árbitro.

Decisiones de la Internacional Board

Decisión 2

“(…) Si un jugador comete falta sancionable con una amonestación o una expulsión, ya sea dentro o fuera del terreno de juego, contra un adversario, un compañero, el árbitro, un árbitro asistente o cualquier otra persona, será castigado conforme la naturaleza de la falta cometida.”

Ahora, lo que se espera es que el Tribunal de Justicia Deportiva (si es que existe en Bolivia), atienda las Decisiones de la Internacional Board y, en base al informe del árbitro (si es que fue presentado), castigue atendiendo la Decisión 2.

The Strongest, el anfitrión

La hinchada estronguista presente al sector de Preferencia durante el juego frente al Blooming, arrojó objetos al campo de juego contra los jugadores visitantes, ocasionando la reacción de éstos.

Según las normas internacionales del fútbol, todo club anfitrión, esto es, que sea el mandante del juego, es responsable por la seguridad de los presentes, bien como del comportamiento de su hinchada.

Así, el club The Strongest también debiera ser sancionado.

Y al hincha que arrojó esos objetos, identificarlo, y sancionarlo con la prohibición de frecuentar los estadios por un tiempo determinado.

La Policía

Contrariamente a lo que muchos piensan, la Policía, en cualquier país donde se juegue un partido de fútbol ligado a la FIFA, no es obligada a trabajar, por ser esos torneos de carácter privado. A no ser que exista un acuerdo previo, remunerado.

Sin embargo, la presencia policial estatal es obligatoria en las calles y avenidas que circundan los estadios por ser vías públicas.

Entretanto, eso no exime de culpa a los miembros de la Policía Nacional presentes al juego The Strongest x Blooimng, porque si ahí estuvieron, es porque fueron contratados, solicitados, o cosa parecida.

Lo que sí quedó comprobado, es que la Policía Boliviana no está capacitada para actuar en la prevención de incidentes en espectáculos deportivos, porque si estuviere, los jugadores de Blooming siquiera hubieran llegado al alambrado que divide el campo con las graderías.

Fútbol de “Quinto Mundo”

El consuelo para el fútbol boliviano es que no es el único que ha descendido a lo más bajo en lo que respecta a comportamiento en los estadios. Pasa en casi todos los países sudamericanos.

Es humillante y vergonzoso ver que policías tengan que cubrir con sus atuendos cuando un jugador tiene que cobrar un tiro de esquina o cuando los equipos deben abandonar el campo de juego.

Así, no es nada grato, en términos de educación, en todos los sectores del fútbol nacional, pertenecer todavía al “quinto mundo”.