miércoles, 15 de enero de 2014

NUESTROS CHAVOS Y NOSIGLIAS DEL DÍA A DIA


¿El presidente, vicepresidente y ministros no van asistir este espectáculo?

¿El ministerio de Culturas no va a promover esta actividad que forma parte de nuestra cultura diaria?

¿Quién les reconoce a estos bravos pilotos bolivianos que día a día compiten con el destino para llevar un pan a su familia?

¿Hay un despliegue espectacular de los medios de comunicación para cubrir e informar esto que no es ningún evento y más bien es parte de nuestra competencia cotidiana?

¿No merecen ser llamados héroes  estos pilotos y pasajeros que arriesgan permanentemente su vida para poder llegar a su destino y comenzar de nuevo al día siguiente?

Ya que somos tan carentes de ídolos, acompañemos a las esposas e hijos de estos valientes desbravadores que saben luchar contra las desventuras para poder sobrevivir, familias estas que se encuentran en permanente oración para pedir a Dios que sus ídolos regresen con vida a sus hogares.

Creo que no es necesario pagar millones, ni  buscar o inventarnos héroes; ellos están ahí, en nuestro propio Dakar.