jueves, 16 de enero de 2014

EL CASO CHUMACERO DEBE “ABRIR LOS OJOS” DEL FÚTBOL BOLIVIANO

Si Alejandro Chumacero hubiera sido formado para ser aprovechado en otra posición (como volante ofensivo, por ejemplo), sus posibilidades de éxito internacional serían, quizá, mayores. 

Siempre acredité que la combinación de su estatura con su peso, no condice con la posición de volante de contención, posición que requiere más características de marca, que de ataque.

El cuerpo técnico y departamento médico del Sport de Recife, analizaron su desempeño aeróbico y anaeróbico, cuyos resultados fueron determinantes para que el entrenador Geninho, procurase otro jugador para la posición, anunciando que el futbolista boliviano no sería aprovechado por él.

Rápidamente, fue contratado el uruguayo Robert Flores, que jugaba en el Deportivo Quito del Ecuador.

Vean los datos de ambos jugadores (que constan en los registros del club brasileño), para entender mejor cómo, hoy, en el fútbol moderno, la estructura física de un jugador (a  veces más que la técnica) influye para su desempeño en las diferentes posiciones.
   
Alejandro Saúl Chumacero Bracamonte, más conocido como Alejandro Chumacero
Chumita, en un entrenamiento junto a sus compañeros del Tigre.
Fecha de nacimiento: 22 de abril de 1991 (edad 22), La Paz
Estatura: 1,57 m (algunos otros datos indican 1,64 m)
Peso: 60 kg
  
Robert Mario Flores Bistolfi, más conocido como Robert Flores

Flores, vistió también la camisa del Palestino de Chile.
Fecha de nacimiento13 de mayo de 1986 (edad 27), Canelones, Uruguay
Estatura: 1,79 m
Peso: 63 kg

Un dato importante, es que entre los dos futbolistas hay una diferencia de 22 centimetros de estatura, pero solamente 3 kilos de diferencia en el peso.

Me pregunto si en Bolivia, para contratar futbolistas extranjeros se toman en cuenta este tipo de criterios.