domingo, 26 de enero de 2014

CUANDO MÁS TRISTE QUE UN PARTIDO, ES EL ESCENARIO DEL MISMO

La imagen no se trata del fondo de una casa, es un "estadio"
donde se juega el torneo de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano.

Vi, por internet, el encuentro entre Sport Boys (0) y The Strongest (1).

Partidito, esa es la verdad, así en diminutivo.

El fútbol del campeón, apenas voluntarioso, pero nada creativo. Los tres puntos les cayeron del cielo.

Los locales, con más ímpetu que imaginación.

Para mis ojos, sin embargo, más triste que el propio cotejo, fue ver el recinto de los locales.

Sinceramente, hasta el Tejar, de la Liga barrial de La Paz, tiene un mejor escenario. Más presentable.

Y ojo que el “dueño” del equipo local es exactamente el alcalde de Warnes.

Y no hablo solamente del gramado, no; me refiero al” estadio”.

El atraso nuestro, boliviano, no es solamente futbolístico, es total.

Una verdadera pena.