domingo, 29 de diciembre de 2013

CUANDO LA MORBOSIDAD VENCE A LA INFORMACIÓN


 Anderson Silva, conocido como Spiderman, es considerado el mejor luchador del “Todo Vale” (hoy conocido como MMA) de todos los tiempos.

En la intención de recuperar el “Cinturón de los Medios” se preparó como nunca, para entrar al Octógono en el UFC 168, la madrugada del domingo, e intentar vencer al norteamericano Chris Weidman. No lo consiguió.

Leí que en el primer round perdió y que la situación no sería nada fácil para el ídolo brasileño. Al minuto y poco del segundo round, en un movimiento para ejecutar uno de sus golpes preferidos (“la patada demoledora”) ocurrió el peor accidente de su carrera: fractura de dos huesos.

Para mí, esa actividad típica de los norteamericanos gananciosos, donde una persona intenta masacrar a otra persona, no es deporte y poco interesa. Una actividad donde un ser humano se prepara para violentar la humanidad de otro, por medio de todo tipo de golpes y en la que una de las únicas prohibiciones es “jalar los cabellos”,  no puede ser considerada deporte.

Lo que me llamó la atención de ese episodio (motivo de este comentario), es la insistencia de los medios televisivos y de internet, en mostrar innúmeras veces la escena del lamentable episodio con Anderson Silva.

Cuanta morbosidad.
  
La Rede Globo, detentora de los derechos de televisación para Brasil, ocupó un tercio de las dos horas su programa deportivo dominical “Esporte Espetacular” y en todo ese tiempo mostró “mil veces” el momento de la desgracia.

Y en Bolivia no debe ser diferente. Por lo menos en internet no lo fue.

Quiero ver si en los programas deportivos de televisión bolivianos de este lunes hay mejor criterio periodístico.

Ojalá sí.