miércoles, 18 de diciembre de 2013

CHAU MÉNDEZ. Y AHORA, ¿QUÉ?

Mendez explica y Loayza hace que escucha (Foto: Los Tiempos - 01.12.2011.

Renunció Mauricio Méndez, presidente de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano.

¿Y ahora, qué?

Los mismos clubes, con los mismos dirigentes, van a escoger otra persona remunerada, de su confianza.

O sea, van a cambiar el 6 por media docena, que es igual a igual.

¿Saben qué?

Están rotundamente engañados los que piensan que con la salida de los actuales dirigentes del fútbol boliviano las cosas van a mejorar como por arte de magia.

La cosa no es simple así. 

Porque el problema del deporte nacional es cultural y no estructural (esto lo dejo para después).

Hasta Guido Loayza, empleado de BAISA, empresa dueña de Bolívar, entró en esa cantaleta de que los dirigentes de la Liga y de la Federación tienen que irse.

Como si Loayza no fuese “harina del mismo costal”.

Porque en el mismo costal están todos los que se curvaban y se curvan a los designios de la Conmebol, dígase FIFA, desde más de medio Siglo.

¿O cuando Loayza era presidente la Federación Boliviana de Fútbol era un “mar de rosas” y la Conmebol y la FIFA idem?

Porque para muchos, bolivaristas sobre todo, Bolívar es una excepción. Quiero ver solamente qué pasará cuando las dos torres de Marcelo Claure sean totalmente vendidas; ojalá el empresario boliviano-norteamericano continúe abriendo el bolsillo, “por amor al Bolívar”, después de haber recuperado lo invertido y lucrado. Porque yo no conozco empresario que coloque dinero sin esperar ganar el doble.
  
Y para que no digan que solamente me estrello contra BAISA, pregunto: ¿Qué está pasando con The Strongest y Oriente, hoy, para citar solamente dos ejemplos? No tienen dinero para pagar sueldos y sueñan con el dinero que la Libertadores y Sudamericana les dará el próximo año, en lugar de luchar este año por el honor de ser campeones.

“Si me eliges, tendrás todo” (entiéndase por todo, unos buenos billetes en la cuenta bancaria), esa es la palabra de orden en el fútbol mundial, es el idioma que hablan los dueños de la actividad social más lucrativa del mundo globalizado.

Por eso la FIFA y sus secuaces tienen la osadía de no permitir que los gobiernos fiscalicen a sus entidades afiliadas y a sus dirigentes federativos y asociados.

Pero felizmente FIFA está siendo desenmascarada, porque los gobiernos y legisladores serios (generalmente europeos) fiscalizan sí y ya consiguieron colocar orden y limpiar los “paraísos fiscales” en donde dirigentes y sus aliados detentores de los derechos de televisación colocaban sus dineros mal habidos.

En esa dirección va el proyecto de ley que investigará las cuentas y fortunas de los dirigentes de fútbol boliviano, proyecto que se encuentra ya en el Legislativo.

Porque todo el dinero que administran los dirigentes de la Federación Boliviana de Fútbol y de sus clubes afiliados, vía Liga, así venga de la Conmebol o de la FIFA, viene en nombre del fútbol boliviano y, que yo sepa, el fútbol boliviano es una actividad de interés público, y todo lo que es público, debe que ser fiscalizado.

Y porque de interés público son también los predios de los grandes clubes como Bolívar, The Strongest, Blooming, Oriente Petrolero, Wilstermann… construídos exactamente en terrenos oriundos del patrimonio público. Y así siendo, toda y cualquier comercialización de los mismos, tiene que tener la debida fiscalización y aprobación de los entes estatales correspondientes.

Que así sea.