sábado, 22 de febrero de 2014

LA PAZ DARÁ UN SALTO DE PUMA (KATARI)

Los Puma Katari, hoy, 24.02., día de su estreno.
La línea más famosa (casi histórica) de La Paz, o simplemente "El 2".
Orgulloso, su propietario Raúl Arroyo (foto: La Prensa).
(Hago un paréntesis en el deporte, para comentarles algo sobre el transporte público de pasajeros en La Paz).

El día lunes, 24 de febrero de 2014, entrará a la historia del transporte público de pasajeros de La Paz, pues nuestra ciudad retomará una práctica que era  normal hasta mediados de la década del 70´, el transporte colectivo. Hasta esa época, había sindicatos de colectiveros bien organizados que exigían orden, respeto y limpieza a sus "maestros" y "cobradores".

El Sindicato San Cristobal, de color rojo, con su sede en Miraflores e iba hasta Alto San Pedro, su línea bandera, el  8; el Sindicato Villa Victoria, color verde, con sede en Villa Balazos e iba hasta San Jorge, con su línea principal, el 5; el Sindicato Eduardo Abaroa, color azul, con sede en Tembladerani, y era el único circular, como hasta hoy, con salida y llegada en Tembladerani, aún mantiene "El 2",que es la línea más famosa de La Paz; y el sindicato Litoral, con sede en Obrajes, al lado de la entonces gasolinera (altura de la calle 15), era la que tenía dos líneas bandera: el 1 y el 11, ésta que llegaba solamente hasta la Plaza de San Pedro.

Era costumbre que los jóvenes y caballeros cedan el asiento a las mujeres, a las personas mayores y a los niños; ni qué decir de las embarazadas.

Habían frases típicas en el transporte público de entonces: “Un rato maestro”,  “cómo es chico!”, “vamos maestro”, cuando se comunicaban entre el chofer y el cobrador a quien se lo identificaba por llevar una gorrita en la cabeza, conocida como “calatrava”.

Para comunicación entre el pasajero y el chofer y vice versa: “esquina maestro”, voy a bajar al vuelo maestrito”, “pasen, pasen, al centro hay campo”.

Y los diálogos entre pasajeros y cobradores: “pasajes, pasajes”, “chico mi cambio”, “apúrese pues señora”.

Un salto en el tiempo y en el espacio con los modernos Puma Katari. (foto APG)
A partir del lunes, 24 de febrero, daremos un salto en el tiempo y, literalmente, en el espacio, porque ahora existen paradas estipuladas, no hay “esquinas” y  las personas con capacidades diferentes y las embarazadas tendrán asientos exclusivos. No hay cobradores, más bien, hay jóvenes y señoritas cómodamente sentados, haciendo de “anfitriones” dentro de los vehículos, controlando; ahora ya no hay los “maestros”, están los señores choferes (entre ellos dos mujeres (una de pollera)), debidamente uniformados y con vistosos “gorros” amarillos; y,  lo mejor, el servicio funcionará 24 horas y los horarios que  serán celosamente cumplidos.

Son los Puma Katari, que llegaron para quedarse.

Parece que despertamos de una pesadilla y que la presencia de los minibuses en nuestras vidas fue simplemente un sueño.

En hora buena.