lunes, 17 de febrero de 2014

BOLÍVAR, FERREIRA, SORIA Y (AÚN) PORTUGAL


Los que eran contrarios al estilo de trabajo de Miguel Ángel Portugal cuanto a la rotación de jugadores deben hacer un examen de conciencia; siempre creí que el español tenía nomás razón al querer que todo su elenco esté preparado y entrenado porque, simplemente, tenían en el horizonte dos torneos: la Liga y la Libertadores.

Y los resultados están ahí.

Creo que Vladimir Soria, actual entrenador de Bolívar, debiera abrazar la teoría del español, enfrentar los desafíos y críticas  y volver a la rotación.

¿Qué necesidad tenía Bolívar de colocar a Ferreira en el cotejo frente a San José, por ejemplo? Entiendo  la (buena) intención de Soria al darle al uruguayo la posibilidad de redimirse después del bajo desempeño frente al Emelec, cuando tuvo dificultades para concluir  y definir las jugadas.

Ningún entrenador debe tener temor de sus convicciones, porque, al final, la responsabilidad de la derrota cae siempre encima de ellos.

Contra el Emelec, en Ecuador, Bolívar tuvo cuatro grandes oportunidades y marcó en una de ellas, en otras dos, Ferreira tuvo mala suerte, porque, la capacidad, no se pierde, a lo mucho disminuye.

En el penal frente al San José, en la derrota (0x1) Ferreira fue preso de un  nerviosismo que comenzó al final del partido en Ecuador.  

Calma, artillero, con marcar otra vez, volverá a la gracia de la hinchada bolivarista.

Mientras tanto, como es normal, aquí en Bolivia o en cualquier parte del mundo, tenga la hidalguía de soportar las críticas y bromas…como la que ilustra este comentario (que la robé no sé de quién).