lunes, 5 de noviembre de 2007

Solo la FIFA y la Justicia pueden salvar al fútbol boliviano

Es necesario un S.O.S. para el balompié nacional.

Los problemas que envuelven a Bolívar, Oriente Petrolero, la Federación Boliviana de Fútbol, la Liga y la Asociación Nacional de Fútbol, tienen como protagonistas siempre a las mismas personas.

O sea, los mismos personajes actúan en diferentes novelas, tragicómicas algunas y dramáticas otras, pero todas con argumento futbolero del peor.

Apenas un ejemplo podría ilustrar lo que deseo expresar:

La Liga alerta a la Federación respecto de lo que este humilde escriba ya dijo hace un año: El fútbol boliviano puede sufrir castigo por parte de la FIFA, caso los mensajes políticos continúen escritos en el medio de los gramados.

Para ello, bastaría que alguien o alguna institución informe a la FIFA, oficialmente, a respecto.

La respuesta a la Liga fue dada, categórica y malcriadamente, y con la truculencia habitual, por la Prefectura de Santa Cruz de la Sierra:

¡No se borra nada, carajo!

¿Y la Federación Boliviana de Fútbol? ¿Qué hace?

¡Nada, absolutamente, nada!

¿Por qué? Porque los dirigentes de la Federación forman parte de las logias que comandan ese Departamento sin ley. O sea, cumplen órdenes. Y lo peor es que el brazo “faroestino” ha llegado a Trinidad.

Pero cuando la FIFA intervenga en el asunto de los campos deportivos, dudo que los autonomistas de la “media luna” osen enfrentarla. Sus cuentas bancarias pueden sufrir serios reveces.

Ya en el caso de Bolívar y Oriente Petrolero, no veo otra salida para resolver sus problemas a no ser los estrados judiciales. Mucho dinero se esfumó y los “mandrakes” deben ser obligados a devolver.

Sin embargo, nada raro que los orientistas decidan dirimir sus diferencias a golpes; no me extrañaría. Esa práctica es costumbre en el día a día de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

En el caso específico de La Paz, el cambio de dirigentes en Bolívar dará oportunidad, también, a que se modifique la relación prensa deportiva-club, relación esta que era llevada (en muchos casos) en base a favores mutuos, a la truculencia y de desrespeto al Círculo de Periodistas de La Paz.

O sea, está confirmado que para cambiar y mejorar algo en este país, es necesario nomás que rueden cabezas y que los mediocres y los que quieren permanecer con sus beneficios mal habidos, deben seguir el camino del exilio domiciliar o, dependiendo del tamaño de sus faltas, en la misma cárcel.

De la forma como se están pintando las cosas, creo que los cambios deben llegar al fútbol boliviano muy pronto.

Para los incrédulos de la Federación Boliviana de Fútbol y de las Prefecturas de Santa Cruz de la Sierra y Beni, les muestro apenas un ejemplo de lo que la FIFA es capaz (está publicado en su página web):

“La FIFA comunicó oficialmente ayer, 19 de diciembre de 2006, el levantamiento de la sanción que había impuesto a la Asociación de Fútbol de Irán (IRIFF). En consecuencia, la asociación iraní, sus clubes, árbitros, oficiales, etc., podrán participar en toda competición y actividades internacionales con efecto inmediato.”