jueves, 29 de noviembre de 2007

Bolivia, el fútbol y los entrenadores

Los equívocos del DT, redundan siempre en el fracaso del equipo

¿Quién dice que el entrenador no gana o pierde un juego?


¿Quién puede afirmar que los jugadores son los únicos responsables por los resultados?

¿Por qué todavía seguimos con esa historia de que los cotejos se ganan únicamente dentro de la cancha?

Los resultados dependen, también, de cómo se comporta el entrenador.

Éste, no está solamente para pararse al borde de la cancha, en el área técnica, para mostrarse a las cámaras de TV, gritando cualquier cosa o gesticulando para sus jugadores.

Es necesario que los entrenadores que dirigen a los clubes de la Liga del Fútbol “Profesional” Boliviano, entiendan que el "área técnica" (situada al borde del campo de juego) es para que los técnicos puedan comunicarse más de cerca con sus jugadores, pasarles instrucciones técnicas y mejorar el desempeño del equipo.

Algunos entrenadores (ninguno en Bolivia) posicionan su ayudante en las graderías con el objetivo de tener una visión distinta del campo de juego. El ayudante, por medio de un sistema de comunicación electrónico, informa al entrenador sobre la posición de sus jugadores, a fin de corregir fallas. Elemental.

En varios países, con esas armas simples, pero eficaces, las equvocaciones de los entrenadores disminuyeron considerablemente.

En Bolivia, hay entrenadores cuyas actitudes, en vez de ayudar, empeoran las cosas durante los cotejos.

Ocurrió con Claudio Mir en The Strongest durante el cotejo frente a San José.

Por tres cambios equivocados del entrenador, el Tigre perdió dos puntos alejándose casi definitivamente de cualquier posibilidad de clasificación para un torneo internacional.

Se supone que en el fútbol las sustituciones son para mejorar el equipo y buscar un resultado positivo, pero no para debilitarlo y quitarle poder ofensivo.

Quién quiere ganar, tiene que ser positivo y en el fútbol ser positivo es sinónimo de ataque y no de defensa.

Si preguntáramos a cualquier jugador estronguista si entendió los cambios de jugadores promovidos por su entrenador durante el juego contra los orureños, tengo certeza que dirían que no.

Una pena.