viernes, 25 de marzo de 2016

ERRORES BÁSICOS DE BOLIVIA LE DIERON EL TRIUNFO A COLOMBIA

James aprovecha la marca deficiente de la defensa boliviana  y convierte el primer gol.  
El fútbol se gana con goles”.

Fue la frase utilizada por el entrenador de la selección boliviana, Julio Cesar Baldivieso, para justificar la derrota frente a la similar de Colombia, por 2 a 3, en partido por las Eliminatorias Sudamericanas, jugado en La Paz.

Perfecta la frase.

Por eso es imprescindible saber convertir los goles, para lo que se hace necesario mucho entrenamiento, aparte, claro, de tener jugadores con capacidad goleadora.

Pero no solo eso; para vencer, es igual indispensable que un equipo tenga condiciones técnicas y tácticas para saber evitar los goles, lo que también se consigue a través de jugadas ensayadas exhaustivamente. A eso se denomina entrenamiento.

La carencia total de la costumbre de practicar repetitivamente  jugadas destinadas a saber hacer y evitar goles, es la culpable para las derrotas bolivianas en el fútbol, ya sea en clubes o selección.

Los tres goles marcados por los colombianos fueron producto de marca deficiente, como resultado de la mala formación de los futbolistas nacionales.

En el primero, no solo dejan que James Rodrígues reciba el balón dentro del área, después de un saque de banda, como le permiten que dispare, dándole la espalda.

El segundo tanto, el mismo James recibe el balón solito en la intermediaria, avanza sin marca, levanta la cabeza y lanza para el experto Carlos Bacca completar la jugada.

El tercer gol, representa la más infantil deficiencia del futbolista boliviano: en lugar de marcar, disputar la jugada con fuerza física e intentar recuperar el balón, el jugador prefiere tirarse al suelo, sin fuerzas de recuperación para evitar que el adversario parta en velocidad con el balón en sus pies desde la intermediaria,  y que realice el pase a su compañero Cardona que llega por la derecha, desmarcado, concluyendo la jugada en velocidad.

Si, el fútbol se gana con goles, y hay que saber hacerlos, pero, también, evitarlos.  

En resumen, al fútbol boliviano le falta solucionar sus problemas de formación.