viernes, 4 de marzo de 2016

BOLÍVAR JUGÓ MUY BIEN SIN EL BALÓN Y GOLEÓ AL CALI

Incansable, Juan Carlos Arce marcó tres de los cinco goles de Bolívar frente al Deportivo Cali.
La victoria de Bolívar frente al Deportivo Cali de Colombia (5 a 0), por el Grupo 1 de la Libertadores de América, conseguida en La Paz, se debió a un factor primordial: el desmarque.

Al jugar un fútbol simple: marcar en todos los sectores, recuperar el balón y saber exactamente qué hacer con la redonda, Bolívar dictó el ritmo y fue superior al Cali, en todos los sectores.

Y es exactamente en ese “saber qué hacer”, que estuvo el secreto del equipo colocado en campo por Insúa, porque al mostrarse y ocupar espacios vacíos, los jugadores que no poseían el balón, facilitaban el trabajo para quién lo tenía.

A eso yo le llamo jugar sin balón.

Lo más difícil en el fútbol boliviano es encontrar a un compañero para entregarle el balón, el llamado pase. Sin el pase corto y largo, bien hecho, un equipo no funciona, se trunca, es deficiente.

Equipo que juega al pelotazo (pase largo a donde sea), es equipo mal entrenado, física y tácticamente. 

Pelotazo y pase largo, son cosas totalmente diferentes.

Los cinco goles marcados por Bolívar pueden parecer mayor mérito a quien hizo los pases, todo bien, pero me parece que fueron debido a la mayor virtud de los que se desmarcaron y concluyeron las jugadas.

En ello, Arce, Capdevila y Cardozo, estuvieron muy bien, como la mayoría del equipo..

Y los cambios realizados, a partir del minuto 10 del segundo periodo, no le quitaron a la Academia esa característica.

Jugar sin el balón es muy importante pero, para ello, es necesario estar bien preparado físicamente y tener buena voluntad.