miércoles, 19 de agosto de 2015

DIRIGENTES ASPIRAN, DE FORMA HERRADA, LA PRESIDENCIA DE LA FEDERACIÓN BOLIVIANA DE FÚTBOL

 
La entidad mayor del fútbol boliviano es prisionera de intereses personales y no públicos.

Los cuatro miembros del Comité Ejecutivo de la Federación Boliviana de Fútbol están en el ejercicio de sus funciones, siguiendo los estatutos de la entidad.

Y son, o fueron, con excepción de Walter Zuleta, dirigente de Bolívar, hombres de confianza de Carlos Chávez, presidente aprehendido.

Pues bien, pese a que su representatividad no alcanza a las circunstancias requeridas por el fútbol boliviano, ese Comité eligió a Miguel Ángel Portugal para dirigir a la selección boliviana de fútbol, porque tiene autoridad para hacerlo.

Pero, paralelamente, los dirigentes de Bolívar, The Strongest y el vicepresidente de Wilstermann, declararon que no fueron consultados para el nombramiento de Portugal, siendo que los dos últimos manifestaron su desacuerdo con ese nombramiento.

Al mismo tiempo, después de hacer pública su renuncia y aceptar los acuerdos alcanzados (pese a que aún no le cancelaron deudas pendientes), el ex entrenador Mauricio Soria dice que aún es el entrenador de la selección.

Y los presidentes de los otros 9 equipos de la Liga, siquiera se manifiestan.

Y todo ese comportamiento amateur ocurre cuando  estamos a menos de un mes de dos amistosos, frente a las selecciones de Argentina y de la República Dominicana, en EEUU.

Lo más absurdo, es que todos hablan a través de los medios de comunicación y no se reúnen para llegar a un acuerdo.

En el fondo, lo que esos dirigentes  desean es habilitarse frente a la opinión pública nacional, como candidatos a la presidencia de la Federación Boliviana de Fútbol.

Sin embargo, con ese comportamiento, dejan claro que no están preparados para tanto, porque lo que necesita el balompié nacional, son ciudadanos  gestores, sin pasado político partidario y/o dirigencial, y no oportunistas de turno.

La hora de las mudanzas para el fútbol boliviano llegó, no se puede perder la oportunidad.