martes, 18 de agosto de 2015

A BOLÍVAR LE FALTÓ EXPLOSIÓN, PESE AL 2 X 0


Bolívar atacó permanentemente durante todos los 45 minutos iniciales, pero le faltó el toque final, la conclusión determinante para marcar.

Perdió varios goles estando dentro el área de meta, la pequeña, la definitiva.

Dominio absoluto celeste, pero carente de determinación, de explosión.

Esa detonación que los delanteros goleadores, concluyentes, saben contagiar.

En el primer tiempo, equipo celeste, si no fue contundente, supo atacar, sin desesperación.

La entrada de Arrascaita aún en el primer periodo, en lugar de Maygua, fue comprensible, porque no había necesidad de tener dos jugadores de contención. Los uruguayos no atacaban.

Ferreira fue el único que desentonó, porque le faltó lo que le dio admiración y confianza de la hinchada, definición. No trajo de vuelta esa característica, parece que la dejó por las canchas por donde estuvo deambulando.

El cero a cero del primer tiempo no fue justo, porque Bolívar merecía por lo menos un gol. Pese a que los uruguayos se defendieron bien y ese es un fundamento que también cuenta.

Para el segundo tiempo, con menos contundencia y más desorden, Bolívar continuó atacando.

Los uruguayos se tiraban al suelo después del mínimo choque ganando tiempo y el pésimo árbitro brasileño, no penalizaba ese anti juego.

La hinchada bolivarista, que hasta los 10 del segundo tiempo apoyaba al equipo y no fustigaba al entrenador Villegas, no entendió (yo también no entendí) la salida de Lizio, a esa altura del partido el más inspirado del equipo celeste.

La entrada de Tenorio fue una decisión clara de Villegas, para dar más fuerza al ataque bolivarista, pero si no hay quien arme y asista a los delanteros, ese tipo de mudanzas no funcionan. Y Lizio ya no estaba.

Podía haber salido Callejón, que estuvo en una noche para el olvido, pero nunca Lizio.

Al final, sin la contundencia del primer tiempo, Bolívar marcó sus dos goles (Ferreira a los 61´y 81´), después de jugadas confusas en el área pequeña uruguaya. Antes, Ferreira había dejado de marcar estando solo frente al arquero uruguayo.

Los celestes tuvieron dos oportunidades claras más para marcar, pero les faltó, como en todo el partido, el toque certero, les faltó tiempo, pero sobretodo explosión.

Y Campaña, el arquero uruguayo, fue la figura del partido.