sábado, 16 de mayo de 2015

BOCA-RÍVER: NADA CAMBIA EN LA CONMEBOL, TODO SE ARREGLA EN FAMILIA

Angelici, el presidente de Boca, estuvo en la casa de la familia Conmebol, en Asunción.
Solución amigable, sin el rigor esperado, lo que demuestra que los problemas del fútbol sudamericano son solucionados como en las mejores familias.

En pleno sábado, a puertas cerradas y con la presencia del presidente del Boca Jr, Daniel Angelici, en la sede de la Conmebol, en Asunción, Paraguay, dirigentes del Comité de Disciplina fueron camaradas y  decidieron por una punición mucho más blanda de lo que se preveía.

Boca Junior fue eliminado de la Libertadores y, como ya habíamos adelantado el día viernes en este Blog, Ríver Plate fue clasificado a los cuartos de final de la Libertadores frente al Cruzeiro, el próximo 22 de mayo.

Ese es el castigo futbolero impuesto a Boca por la Conmebol, después de que jugadores del Ríver fueron atacados con gases en la Bombonera, al retornar para el segundo tiempo, en el partido de vuelta por la Libertadores, el jueves pasado.

El equipo xeneixe también deberá jugar sus 4 próximos partidos internacionales, como local, a puertas cerradas, sin público, y otros 4, como visitante, no podrá tener a su hinchada.

A ese castigo, fue adicionada una multa de 200 mil dólares.

La Conmebol no suspendió a la Bombonera y Boca Jr podrá jugar sus partidos dentro de la Liga en su cancha, si la justicia argentina lo permite.

Todo bien, nada cambia en la Conmebol, el episódio Boca – River será olvidado y no pasará nada, como en:

2012: En la final de la Copa Sudamericana en el Morumbí, jugadores argentinos del Tigre no retornaron para el segundo tiempo contra el São Paulo, denunciando que fueron agredidos por policías, en los camarines. São Paulo fue declarado campeón.

2013: En partido jugado en Oruro, hinchas del Corinthians lanzan un foguete y matan al joven Kevin Beltrán, aficionado del San José. El Corinthians fue punido con la pérdida del derecho de jugar con público durante la primera fase del torneo. Nada más.

2014: Tinga, volante del Cruzeiro, sufre insultos racistas por hinchas del Garcilaso el Perú y el equipo peruano es multado con 12 mil dólares y la Conmebol amenaza suspender el estadio “caso esa situación se repita”. Solamente.

Para la Conmebol, lo que importa son los intereses económicos que el fútbol carga. Los futbolistas no son prioridad, parecen ser, apenas, objetos mercantiles.

Ya nada me sorprende.