viernes, 26 de diciembre de 2014

ESTEBAN CABALLERO (Q.E.P.D.)

Fue una de las personas que más amaba el deporte.

Y ese gusto fue un legado para sus hijos y para muchos bolivianos que, como él, emigramos al Brasil, precisamente a São Paulo.

Entusiasta dirigente de la Asociación de Residentes Bolivianos (ADRB) en São Paulo, estaba siempre listo para actuar como zaguero central o dirigir a su equipo desde el área técnica.

En cierta ocasión, cuando, una vez más entre tantas, pasábamos la media noche en intensas reuniones, dijimos que era preciso organizar el departamento de árbitros de la ADRB, a tal punto había crecido la entidad que, entre muchas otras, tenía en el fútbol, actividad intensa.

Él se ofreció de inmediato y como siempre en las cosas del fútbol de la ADRB, lo hizo muy bien. A partir de ese momento, dejó de hacer lo que más quería, entrar a la cancha como futbolista, y pasó a ser árbitro y presidente del departamento de árbitros.

En las reuniones sociales, era el encargado de recibir a los invitados, luciendo su estampa alta, delgada y amable, siempre en un terno oscuro.

Cuando preciso, se ofrecía para distribuir la voz oficial de la ADRB, estampada en las páginas de La Puerta del Sol, el periódico de la entidad.

No excusaba ninguna labor.

Su figura era simple, pero muy aglutinadora; su talento para organizar era natural y positivo.

Amigo, compañero Esteban, gracias por tu amistad y respeto.

Bolivia, los bolivianos en el exterior, te debemos mucho; al menos, recibe nuestro cariñoso y eterno agradecimiento.

Descansa en Paz.