lunes, 22 de diciembre de 2014

EL FÚTBOL BOLIVIANO SE ESTÁ MURIENDO, ES NECESARIA UNA INTERVENCIÓN


Bolívar campeón.

Suena bien, para alegría de su hinchada.

Pena que un campeonato que se decidió solo en la última fecha, por lo tanto, lleno de emociones, sea empañado por el comportamiento de malos dirigentes que todo hacen para conducir el fútbol boliviano por caminos tortuosos y nada correctos.

La renuncia del entrenador Mauricio Soria y la huelga decretada por jugadores de Blooming, horas antes del partido final, deben ser investigadas y aclaradas, es necesario saber los motivos.

Porque el fútbol boliviano ya llegó al fondo del pozo, es una vergüenza.

No hay otra salida que la intervención en la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) hasta que el gobierno, vía Ministerio de los Deportes, haga conocer la nueva Ley del Deporte, reglamentando la actividad de la Federación, de las asociaciones y de los clubes.

No queremos que el gobierno envíe un interventor a la presidencia de la Federación; la intervención debe darse obligando a que los actuales y anteriores presidentes y los gerentes de la FBF, sean obligados a informar respecto de los dineros recibidos, en nombre de Bolivia, referentes a las últimas tres Eliminatorias de para copas del mundo, por concepto de derechos de televisación y participación en los juegos. Lo propio los clubes por su participación en las copas Sudamericana y Libertadores.

La selección nacional y los clubes son instituciones de interés público, no tienen dueños.

El gobierno es el administrador de la cosa pública y así debe actuar.

Solo una ley fuerte y rigurosa, podrá colocar al fútbol nacional en las rieles.

Basta de clubes pobres y dirigentes ricos.

Es necesaria una investigación de fortunas en el ámbito futbolero boliviano.

Para ello, es necesario acabar con ese escudo hipócrita que blinda a esas entidades y a los clubes de fútbol, con el pretexto de que son entidades “sin fines lucrativos”

El fútbol es un negocio y los negocios deben ser reglamentados por fuerza de ley.