jueves, 17 de abril de 2014

EL TIGRE VENCIÓ Y MANTUVO SU VALLA EN CERO


The Strongest jugó, literalmente, en casa del adversario. Y lo hizo durante todo el primer tiempo, repitiendo la dosis en el segundo periodo.

Era por demás conocida la garra estronguista, como también era reconocida la garr tradicional de los uruguayos.

Menos mal que de parte de la visita fue solamente garra para defenderse y aguantar las arremetidas gualdinegas.

No hubo siquiera un atisbo de violencia o cosa parecida. Menos mal.

En esas condiciones, el fútbol de fue de baja calidad, disputado por le general en la intermediaria defensiva visitante.

Bien que los medio campistas bolivianos estuvieron moviéndose bastante, pero lo hicieron con poca claridad, más por la marca coherente de los uruguayos que por falta de voluntad.

Pero como cada vez me convenzo más que en el fútbol sí hay lógica, el premio a la insistencia llegó a los 69´por medio de Jair Reinoso que desvió un centro de Pablo Escobar, marcando el primer tanto del partido.

Sabiendo que un tanto es cosa fácil para remontar en Montevideo, los del Sporting no cambiaron su forma de jugar: esperaban a los tigres en su sector.

Lo que era un convite para llevar el segundo, tanto que llegó a los 79´ por medio de Raúl Castro (el mejor del partido) que disparó de fuera del área grande, jugada poco usada hasta ese momento.

El negocio para The Strongest era bueno, pero sería mucho mejor si marcase un golcito más, que le daría más tranquilidad y confianza para el partido de vuelta en Montevideo, el próximo miércoles.

No dio.  El Tigre ganó, pero el resultado deja una especie de gran interrogante. ¿Los dos goles alcanzarán¿

Bueno, como “el fútbol es una cajita de sorpresas”…

De cualquier forma, la importancia radica en no haber mantenido su valla invicta.