jueves, 17 de abril de 2014

EL BARCELONA ACTUAL, ES SINÓNIMO DE LOS CALZONCILLOS DE NEYMAR


Durante el cotejo en el que el Atlético Madrid de Simeone despachó al Barcelona de Murtino de la Champions Ligue, el jugador Neymar entró en cancha preocupado no solo en jugar fútbol.

Se preocupó, también, en vender, vender y ganar dinero con su ropa interior.

Por cinco veces, durante los 90 minutos de juego, bajó el pantalón de fútbol para mostrar, premeditadamente, la marca de sus calzoncillos, con cuya empresa fabricante mantiene un contrato millonario.

Se trata de una (de muchas) manera sutil, utilizada por deportistas, para fortalecer sus cuentas bancarias. Otros, por ejemplo, festejan sus goles junto a una determinada valla publicitaria, de empresas que les pagan por ello.

Es comprensible, si se tratara de futbolistas pobres (de los miles que existen), pero no en el caso de Neymar; porque el joven futbolista (22 años) revelado en el Santos FC – el mismo de Pelé – con lo que ganó hasta ahora, ya tiene garantizada una vida tranquila para sus papás y toda su familia, su único hijo y los que vendrá a engendrar, por el resto de sus días.

El episodio de los calzoncillos del astro brasileño, demuestra que para el Neymar padre  no hay límites; éste, que también es su representante, se encuentra enceguecido por el dinero que Neymar hijo puede generar, inclusive durmiendo.

Los Neymar están perdiendo el rumbo, como el equipo del Barcelona dentro de la cancha.

No bastó la nebulosa historia en la transferencia del 10 de la selección brasileña y del Santos FC al Barcelona FC, que redundó en la renuncia del presidente del club Catalán y en un gravísimo problema, aún no resuelto, con el fisco español.