jueves, 12 de julio de 2007

La lógica y la “cajita de sorpresas”

Copa América
¿Quién dice que en el fútbol no hay lógica?

Hay lógica sí y, por ella, el mejor siempre debiera ganar.

Y Argentina es el mejor equipo de la Copa América, lógico.

Es el mejor estructurado; el que llevó a sus máximas figuras al torneo; el que tiene jugadores fundamentales en las tres líneas, híbrido de garra y talento; el que tiene un entrenador que habla lo suficiente y lo hace bien; un entrenador victorioso desde cuando era zaguero en el Racing Club de Avellaneda (al lado de otro máximo: Roberto Perfumo) campeón mundial Interclubes (1966).

Y, sobre todo, tiene a Messi (naciendo para ganar el mundo) y Riquelme en su mejor fase.

¿México? Lo dijimos ayer, tiene la cara de su entrenador, Hugo Sánchez.

Que habla antes mismo de pensar; que acredita estar aún en el Real Madrid, demostrando que ni siempre un gran jugador es un buen técnico.

El 3 a 0 de los argentinos es resultado de la lógica, del trabajo, del talento y de un banco de reservas que se da el lujo de abrigar a un endemoniado Carlitos Tevez.

Ahora, claro, contraponiéndose a la lógica del fútbol, está lo que yo llamo de “cajita de sorpresas”.
Y el campeón puede salir de esa cajita.

¿O sería sorpresa para alguien que el vencedor sea Brasil o Argentina?

Lógico que no.