sábado, 30 de abril de 2016

DIRIGENTES DE LA LIGA CONFIRMARON EN SANTA CRUZ DE LA SIERRA, LO NAUSEABUNDO DEL FÚTBOL BOLIVIANO

Imagen de la "reunión" del Comité Ejecutivo de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano, ayer . (Foto: Los Tiempos).
The Strongest, Ciclón, Petrolero, Blooming, Universitario, San José y Nacional Potosí, por un lado. Bolívar, Wilstermann, Real Potosí, Sport Boys y Oriente Petrolero, por el otro.

Son los dos grupos que representan la división existente en el fútbol profesional boliviano y que no pudieron reunirse en Santa Cruz de la Sierra, ayer, viernes (29.04.), para elegir al nuevo presidente de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano.

En realidad, son grupos antagónicos debido a las diferencias de intereses personales de sus dirigentes y no de las instituciones.

En La Paz, Guido Loayza, representa a Marcelo Claure, que no desea que César Salinas, presidente de The Strongest, asuma cargos de importancia en el fútbol nacional. La última elección de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), cuyo presidente actual, Antonio López, fue elegido con el apoyo de Loayza, en detrimento del propio Salinas.

En Santa Cruz, Oriente Petrolero, que tiene su propio candidato (Miguel angel Antelo), se enfrenta a Blooming, que también posee un nombre de confianza para la presidencia de la Liga (Marco Peredo), o sea cada uno tiene su propio candidato. Esas divergencias tienen su origen en al ámbito de la Federación.

Además, por afuera, también apoyado por el “grupo de los 7”, corre el cochabambino Jaime Oña, como alternativa a candidato.

Para dentro de una semana está marcada la próxima reunión del Comité Ejecutivo, en la tentativa de elegir al nuevo presidente de la Liga.

Resta esperar cuál de los dos grupos, o uno de sus miembros, será convencido por el otro, para hacerse del botín.

Las palabras del presidente César Salinas de The Strongest, exigiendo que la Tesorería de la Federación, que actualmente es ocupada por Walter Zubieta de Bolívar, vuelva a su institución, “porque le pertenece”, es una muestra de que la pelea tiene mucho que ver con la ocupación de cargos de poder.

Y la opinión pública, que asiste a un espectáculo nauseabundo, una vez más, continua esperando para conocer la base programática con la que los dirigentes quieren presidir la Liga del Fútbol Profesional Boliviano.

De eso, ningún dirigente habla.