viernes, 15 de abril de 2016

BOLÍVAR AÚN RESPIRA EN LA LIBERTADORES

El celeste Capdevilla marcó y apoyó con la misma dedicación; de sus pies salió la jugada del gol. (Foto: Efe.com).
Nada que haga pensar que Bolívar mejoró en su forma de jugar.

El gol que le marcó Deportivo Cali, con John Lozano, a los 3 minutos del partido jugado anoche en el estadio de Palmaseca,  Colombia, es un ejemplo claro de que las deficiencias en la marca permanecen las mismas.

A ello se suma la preocupante falta de creatividad cuando los jugadores bolivaristas tienen el balón en los pies. Parece que les quema y los pases correctos se hacen imposibles.

Se debe agradecer  que al frente, contraponiéndose a todo lo que el fútbol colombiano representa, Bolívar tuvo a un adversario con pocos quilates, pobre.

Saavedra y Capdevilla los laterales volantes bolivaristas, fueron, nuevamente, los que más hambre futbolística tuvieron, marcando con ímpetu y apoyando con criterio.

El empate, el punto conquistado y la sobrevivencia en el torneo, Bolívar se lo debe a la fuerza ofensiva de Capdevilla, autor del cruce del balón para que de cabeza, Gastón Cellerino, a los 66 minutos, en la única jugada buena que hizo, marque el tanto.

Después, quizás con cierta excepción de Arrascaita, que se movió muy bien, el equipo sintió el peso del partido y fue puro corazón, corazón y pelotazos desde la extrema defensa, que, para sufrimiento de sus medio campistas, nunca supo salir jugando.

La próxima semana (20.04), en choque académico en La Paz, Bolívar necesitará vencer al Racing de Avellaneda, para clasificar a la próxima fase.