lunes, 23 de noviembre de 2015

BOLÍVAR VENCIÓ, COMO PODÍA HABERLO HECHO THE STRONGEST

 
El ábitro orureño, Gery Vargas, tuvo actuación en moldes internacionales y no influyó en el resultado.
Fue un clásico tal cual deben ser jugados los clásicos: Nervioso, pujante, disputado, peleado, forjado.

Nada más que eso.

Por lo tanto, fue un buen partido; a la altura de su historia.

Si el árbitro tuvo fallas, fueron las corrientes, equívocos profesionales, que no beneficiaron a ninguno de los dos equipos.

Y tampoco perjudicaron.

(Sacar tarjetas amarillas a diestra y siniestra, no es necesariamente significado de buen arbitraje, hay que ver los partidos internacionales).

El 3 a 2 que le dio la victoria a Bolívar, podía haberle dado en la misma medida a The Strongest.

Si Ramallo perdió penal para el Tigre y Callejón convirtió para la Académia, no fue culpa del árbitro.

A los jugadores de fútbol y a quienes se ocupan de este deporte, hay que decirles que sería bueno terminar con el simplismo de buscar un culpado, cuando no hay argumentos para explicar un partido y sus acontecimientos.

Gery Vargas, el árbitro en cuestión, solo tuvo un error técnico garrafal: no haber expulsado al jugador bolivarista en la jugada del penal perdido por los estronguistas.

Finalmente, para coronar un buen partido, tuvieron mucho que ver los dos entrenadores, Villegas y Caballero, de Bolívar y The Strongest, respectivamente, que escalaron bien sus equipos e hicieron los cambios en el momento oportuno.

Y los jugadores, claro, que colocaron gran parte de su capacidad para el partido. 

El fútbol boliviano necesita de equipos que van al frente, a procura de la victoria; The Strongest y Bolívar, fueron y son ello.

Tienen pinta de campeones.

Y como faltan 7 fechas para el fin del Torneo Aperura, pueden serlo.