jueves, 15 de agosto de 2013

EVO MORALES GOLEÓ A LA CNN


El periodista Ismael Cala de la CNN llegó a Bolivia para entrevistar al presidente Evo Morales y para divulgar su libro cuyo título es “El poder de escuchar”.

Después de haber cancelado la entrevista, el mandatario boliviano, inteligentemente, volvió atrás y aprovechó la oportunidad para, una vez más, demostrar que es uno de los personajes públicos mundiales que más y mejor sabe utilizar los medios para colocar en práctica sus habilidades.

Como en el fútbol

Al comienzo, el presidente boliviano no solo marcó la hora del encuentro (5 y 30 de la madrugada) y rayó la cancha, como escribió las reglas el juego, en las que explicaba que no aceptaría interrupciones y dejó claro que enfrentaría a un “representante del imperio”.

Partiendo al ataque desde el inicio, Morales obligó a que la CNN juegue defensivamente durante 60 minutos, con transmisión directa  vía satélite,

Consciente de que el capitán y nº 10 del equipo local tenía jugadas preparadas, ofensivas y directas, el visitante se limitó a pedir tiempo,  llamando “al corte” muchas veces y, en lugar de justificar la fama que lo acompaña como periodista entrevistador, tuvo que contentarse con ser un simple “periodista vendedor”, bien al estilo de los peores periodistas deportivos del mundo afuera.

La  insistencia de Cala en reiterar, al retorno de cada corte, que la entrevista estaba yendo al aire sin cortes y sin edición, confirmó, mismo sin querer, el prestigio del presidente Morales, que impuso como condición esa providencia, contrariando públicamente la política de tratamiento de las noticias y entrevistas a las que la CNN nos tiene acostumbrados.

Evo Morales, literalmente, goleó a la CNN, y aprovechó la ocasión para reiterarle, esta vez  en directo,  lo que siempre dijo.

Por su lado, el “entrevistador estrella” de la multinacional de la comunicación, tuvo nomás que escuchar lo que no quiso, justificando el título de su libro.


Lo que vimos con transmisión directa de la CNN, fue una goleada en Palacio Quemado de La Paz y en un horario poco habitual.