miércoles, 27 de febrero de 2013

LA MARCA, PROBLEMA CRÓNICO DEL FUTBOL BOLIVIANO

Tuve paciencia con San José hasta el segundo gol de los de Tijuana. Escribo antes que termine el cotejo y, tengo claro de que el resultado no mudará en nada una constatación (en este momento los mexicanos marcan el tercero): el futbol boliviano no sabe marcar. Por falta de fuerza, falta de orden y falta de entrenamiento.

 

Y no sabe marcar en ningún sector del campo de juego. Ese campo que divido yo en tres sectores (al contrario de los 4 sectores habituales): sector tres (ataque); sector dos (medio campo); y sector uno (defensa).

 

Cada uno de esos sectores, comenzando del ataque, tiene una forma diferente y obligatoria de marcar, para no recargar el trabajo del sector inmediatamente abajo.

 

En el futbol boliviano, los atacantes no marcan la salida de balón adversaria; los mediocampistas no marcan (a no ser con faltas) la evolución creativa contraria; y los defensores, sobre todo laterales, no marcan ni mucho menos  impiden que el adversario realice la jugada más burocrática (pero eficaz) del futbol: el centro.

 

Entonces, ¿a quién culpar?

 

En este caso, a los entrenadores (desde los formadores) que no se ocupan de dar entrenamientos técnicos específicos de marca, para cada jugador, con el objetivo de mejorar su desempeño en cada uno de los tres sectores.

 

Y esta deficiencia nacional, tiene dos motivos esenciales: falta de potencia física (resistencia) y carencia total de criterios tácticos disciplinarios en campo de juego, que solo se adquieren con mucho entrenamiento.

 

Para el primer motivo, la ciencia y la tecnología están al servicio; para el segundo, como en la ciencia, no hay tesis definitivas, todo dependerá de la investigación y creatividad de los que se asumen entrenadores.

 

Cuando estoy concluyendo este texto, el cuarto gol de Tijuana no hace más que confirmar mis conceptos.

 

Y faltan 15 largos minutos.