viernes, 10 de agosto de 2007

“Un fracaso más, qué importa…"

No fue posible, el fútbol de Real Potosí no fue suficiente para aspirar algo mejor. Cayó eliminado de la Sudamericana.

Como en la letra del vals peruano, ya no nos duele.

Esa es la realidad del fútbol nacional y no hay como negar.

El 1 a 3 frente al Colo Colo (foto) podía haber sido más, como también un empate no sorprendería a nadie; los resultados son circunstanciales en muchas ocasiones.

Tenemos que ver el fondo. Hace tiempo que no ganamos nada y eso engloba también a nuestra selección.

¿Soluciones? Estamos cansados de apuntar las causas, pero los dirigentes insisten en atacar y equivocarse en los medios.

Si queremos mejorar a plazo mediano, tenemos que actuar ya.

Por ejemplo, si comenzásemos ahora un proceso de cambio, los primeros resultados los estaríamos viendo en 2020.

Es cuestión de paciencia, de visión a futuro y no de inmediatismos.

Necesitamos gente que respire fútbol y que tenga tranquilidad económica para trabajar con dignidad y profesionalismo.

Dignidad y profesionalismo estoy seguro que podemos encontrar en el país, pero, ¿dinero? ¿Quién asumiría?

Al gobierno no se le puede pedir, porque sus obligaciones están con la enseñanza fundamental y su apoyo al deporte en esa esfera.

La Federación Boliviana de Fútbol, que sería la indicada para asumir esa responsabilidad, es dominada por la Asociación Nacional de Fútbol (ANF) y por la Liga; ésta, no tiene medios de subsistir, sus asociados viven de lo que reciben de la Conmebol.

Entonces, ¿qué hacemos?

Es una pregunta que debiera ser respondida por todos los sectores que viven entorno al fútbol. Inclusive la prensa.

Necesitamos un gran encuentro, urgente, sin pasiones, sin política-partidaria y sin regionalismos.