miércoles, 1 de agosto de 2007

¿Sorprende a alguien lo que pasa en el fútbol boliviano?

La chacota está instalada nuevamente en el balompié nacional y lo peor es que al medio de todo ello, está el viceministro de los deportes, Milton Melgar.

Para comenzar, Melgar tiene que decidir si es aún dirigente de Fabol; si así fuere, debería renunciar inmediatamente a su cargo en el gobierno.

Un gobierno no puede formar parte de una huelga, en ninguna parte del Mundo, y menos alinearse con una de las partes.

Después, los dirigentes de Fabol (que no juegan al fútbol hace años), están equivocados al reclamar una cosa indebida.

La cancha tiene que ser rayada antes que comience la temporada anual.

Lo que los jugadores están queriendo hacer es “patear el tablero” cuando las fichas ya están alineadas desde el inicio del año.

Sería bueno que alguien explique cuales son los jugadores “colgados”, que defienden su "derecho a trabajar", y los motivos por los cuales fueron apartados de los clubes.

Por su lado, Carlos Chávez, presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (prisionero de los dirigentes de la Liga y de los que mandan en la Asociación Nacional de Fútbol, dos entidades que, reitero, debieran desaparecer) no tiene fuerza y mucho menos autoridad para intervenir.

En lo que respecta a los clubes de la Liga, están en todo su derecho de rescindir los contratos de jugadores por actos de indisciplina, pero, jamás, por cuestiones técnicas o “por bajo rendimiento”.

Antes de contratar, los clubes deben saber si un jugador es bueno o malo para sus intereses.
Una vez firmados, los contratos, que deben ser anuales, (donde debe constar el seguro médico para el jugador, como para cualquier empleado) tienen que ser respetados de comienzo a fin.

Finalmente, no se puede parar un campeonato por causa de una docena de jugadores.

¿Qué chenko, no? Pero, a mí, no sorprende.

En tiempo, se equivocan los que afirman que el trabajo de la Selección puede ser perjudicada: los jugadores convocados tienen la obligación de presentarse, por norma Fifa.