viernes, 1 de junio de 2007

El veto está mal contado - II


(…) No hay como dejar de dar razón a los argumentos de que la medida de la FIFA haya sido discriminatoria y arbitraria. Al final si es para proteger la salud de los jugadores, ¿por qué permitir juegos de la Copa del Mundo en horarios donde la temperatura ultrapasa los 40 grados? (João Paulo Medina profesor de Educación Física, Técnico especializado en fútbol y Magíster en Filosofía de la Educación).

“Esa medida debería también ser más discutida por los interesados y decidida con más transparencia” (Tostão, odontólogo, ex jugador de fútbol y actual columnista deportivo del periódico Folha de São Paulo).

Dos opiniones brasileñas a respecto del veto de la FIFA a los estadios que se encuentran a arriba de los 2.500 msnsm.

En las entrelineas, ambos dejan ver que los intereses son otros.

Y debemos mirar también dentro de nuestro país, para entender esos intereses que están intrínsicamente ligados al lucro.

Bolivia, no es un país viable, económicamente, para el marketing agresivo de la Conmebol y mucho menos de la FIFA.

¿Qué interesa más? ¿Los 220 millones de habitantes (un importante mercado consumidor) que suman brasileños y argentinos, o los 7 millones de bolivianos de los cuales menos del 1% asisten habitualmente a los estadios y tienen acceso a la televisión por cable?

En las últimas versiones de la Libertadores, Sudamericana y Eliminatorias, una nueva modalidad de publicidad se ha ido viendo en las pantallas de Fox. Todos los países tienen publicidad propia, cuando sus equipos juegan. En Bolivia, apenas el LAB entró en ese esquema y el retorno fue igual a nada.

Bolivia es un mercado inservible para los intereses de la Conmebol y la FIFA que, claro, trabajan codo a codo con las empresas a las cuales les venden los derechos.

Entonces, la medida se sale de lo puramente médico-deportivo, y es, sí, discriminatoria, como dice el Prof. Medina, y sin transparencia como explica Tostão.

La pregunta que queda es si Carlos Chávez, presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, sabía de esas andanzas de Nicolas Leoz (foto), presidente de la Conmebol, y si afirmativo fuere: ¿por qué no avisó?

En tiempo, Leoz no hace nada sin consultar antes a Grondona, presidente de la AFA, y Teixeira, presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol.

Después, apenas comunica a los otros presidentes que, dígase de paso, reciben importantes sumas de dinero como gastos de representación.