martes, 8 de mayo de 2007

La Verde, la FIFA y la FBF

Federación Boliviana de Fútbol

- Año de fundación 1925
- Afiliada desde 1926
- Av. Libertador Bolivar 1168
- COCHABAMBA
- Tel:+591-4/424 4982
- Fax:+591-4/428 2132
- fbfcba@hotmail.com
- Camisetas: Green
- Pantalones cortos: White
- Medias: Green
- Presidente: CHAVEZ Carlos
- Vicepresidente: MENDEZ Mauricio
- Secretario General: ZAMBRANO Jose Pedro
- Tresero: PACHECO Jorge
- Entrenador sección masculin: SANCHEZ Erwin (BOL)
- Entrenador sección femenina: MELGAR Herman (BOL)
- Jefe de prensa: SILVA Javier
- Coordinador Arbitraje: SELIGMANN Alfonso

Esas son las informaciones a respecto de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) que constan en la página web de la FIFA.

Las transcribo tal cual están (inclusive con sus errores de escrita), con la esperanza de que las personas cuyos nombres figuran en la ficha lean, conozcan, recuerden y mediten un poco a respecto de la historia del fútbol nacional.

Muchos periodistas deportivos, entre los que me incluyo, llamamos de “La Verde” a las selecciones nacionales de fútbol, como un homenaje al color que es la historia misma de nuestro balompié.

No son pocos los países cuyas selecciones nacionales visten con orgullo sus atuendos deportivos caracterizados por un color.

Entre ellos están Italia (“La Azurra”), Brasil (“Canarinho (amarillo)), y Uruguay (“La Celeste Olímpica”).

Esos colores son verdaderos símbolos cuyo significado nadie se atreve a cambiar pues sería una ofensa nacional.

En Bolivia, acostumbrados a no respetar nuestros símbolos patrios, estamos viendo que las selecciones mayores y menores de fútbol nacional, ingresan a los campos de juego completamente despersonalizadas, vistiendo camisetas blancas con algo de verde, cuando debiera ser al contrario.

Si el color del uniforme de un ocasional adversario es similar, por cuestiones reglamentarias, se entiende, innovemos en el diseño de nuestra divisa.

Ahora, dejar de usar el color predominantemente verde en los uniformes de las selecciones nacionales por que así le antoja a éste o aquél dirigente, me parece una falta de respeto a la historia misma de nuestro balompié.

Eso huele a sectarismo o, mejor, hiede a “autonomía”, en el sentido más nauseabundo de la palabra. ¿Hasta cuando vamos a mezclar deporte con política?