
Siempre defendí la tesis de que en el fútbol hay lógica.
Gana el que mejor se prepara.
Y Venezuela lo hizo en silencio, mentalizando la importancia de los tres puntos para soñar, aún, con la clasificación.
Venezuela nos dio una lección de humildad.
Respetó a Bolivia y jugó de acuerdo con nuestras adversidades y limitaciones.
No retiro una coma de lo que escribí en el post anterior.
Bolivia 0 x 1 Venezuela.
Nuestra cultura futbolera es esa, dependemos de lo que los adversarios hagan para animarnos a ser mejores.
Felizmente, el espejismo contra Argentina pasó.
Nos queda superarnos para representar mejor el papel que nuestra condición futbolera nos permite: el de coadyuvantes.
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