lunes, 15 de agosto de 2016

EL TORNEO APERTURA DE LA LIGA COMENZÓ SIN EQUIPOS FORMADOS


Ciertamente en el ambiente futbolero boliviano aparecerá por ahí la frase hecha “esto recién comienza”. Recién comienza, pero puntos se ganan y se pierden.

Como la primera fecha del Torneo Apertura de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano, que señalizó un camino difícil para todos los equipos.

Será un campeonato bastante disputado.

Vencerá ciertamente el que primero llegue a formar un equipo.

Revisando los resultados, talvez el único que podría llamarse de sorprendente fue la victoria de Oriente Petrolero, 1 x 0, que visitó a Petrolero en Yacuiba. Pero sorprendente solo por ser visitante.

Porque, inclusive, el empate conseguido por Wilstermann, 1 x 1, frente a Blooming en Santa Cruz, no es sorpresa, pues los de Cochabamba dan secuencia al trabajo iniciado a principio de año, y por eso vienen manteniendo su regularidad, regularidad que les da un poquito de ventaja sobre los otros 11 equipos.

En el caso de Bolívar, el concepto de su entrenador de que el suyo es “un equipo en formación”, suena como justificativa para explicar la forma como tomó goles en el partido frente a Universitario de Sucre, en La Paz, pese a haber vencido por 4 a 2. Sin embargo, creo que a esta altura de su trabajo, contando entrenamiento y juegos de pre temporada, incluyendo un partido por la Copa Sudamericana, Beñat San José ya debía tener 80 por ciento del equipo formado y funcionando.  

Lo propio en The Strongest, donde su entrenador César Farías, debe evitar sustos, como en el partido en que venció a Guabirá, 2 x 1, volcando un resultado que le era adverso y, lo peor, justificando lo que se veía en campo.

En Potosí, Nacional venció a San José de Oruro, 3 x 2, partido que demostró que como local,  será difícil quitarle puntos, pese a los dos goles que sufrió.

Finalmente, Sport Boys, que cedió puntos en casa, al empatar con Real Potosí, 1 x 1, es la confirmación de que el torneo será difícil.

Eduardo Villegas, entrenador competente, no ha conseguido darle a su equipo un padrón de juego que justifique lo generado por sus dirigentes administrativamente. Siquiera el hecho de que el elenco haya sido 80 por ciento reformado, con relación al último torneo, argumenta la falta de conjunto.

Ciertamente en el ambiente futbolero boliviano aparecerá por ahí la frase hecha “esto recién comienza”.

No, esto ya debiera haber comenzado el mismo día en que el anterior torneo terminó. O sea, el 23 de mayo pasado, hace dos meses y medio.