viernes, 11 de diciembre de 2015

THE STRONGEST PERDIÓ EL LIBRETO Y SPORT BOYS LO INTERPRETÓ MUY BIEN

Helmut Gutierrez, recibe el abrazo agradecido de sus compañeros.

Fue un partido donde los jugadores fueron realmente protagonistas.

Por un lado, más cancheros, los de Sport Boys, no solamente no se dejaron influenciar negativamente con el resultado adverso con el que se fueron al descanso, gol de Chumacero, a los 39´, como volvieron para el segundo sabiendo que daba lo mismo perder por uno o más goles.

Por otro lado, confiados, los de The Strongest volvieron del descanso pareciera con el único intuito de garantizar la ventaja mínima, cedieron la iniciativa al adversario, olvidándose que eran locales y que les correspondía dictar el ritmo. Ritmo ofensivo, claro.

Ahí apareció el pulmón de Helmut Gutierrez, el volante, cuya marca y capacidad física para ir al ataque no solo contagió a sus compañeros, como fue decisiva para decidir el compromiso, marcando los dos goles victoriosos, a los 52´y 61´.

Sport Boys fue más consecuente y supo percibir lo que sucedía dentro de la cancha; interpretó y utilizó mejor el libreto; sobretodo, captó que la disminución anímica del adversario era proporcional al paso del tiempo.

Pareciera que en el Sport Boys, institucionalmente, cada sector está contribuyendo para el éxito, cumpliendo su responsabilidad: los dirigentes planificando y pagando sueldos puntualmente, el cuerpo técnico entrenando y cuidando la unión del grupo, y los jugadores, obvio, tranquilos, disputando cada minuto de los partidos como si fuesen decisivos. Y lo son.

Con esos componentes, se vive un ambiente de campeón en el equipo de Warnes.