jueves, 3 de diciembre de 2015

LA NUEVA LEY DEL DEPORTE PRETENDE ACABAR CON EL LIBERTINAJE FINANCIERO DEL FÚTBOL BOLIVIANO


En las últimas horas, el presidente de The Strongest, Cesar Salinas, puso en duda los gastos efectuados por Sport Boys, con relación a la participación de ese equipo en el torneo Apertura de la Liga y los gastos con pasajes aéreos, alojamiento, alimentación, etc., etc., en una maratón de casi dos semanas sin retornar a Warnes, su ciudad. En realidad, Salinas preguntaba de dónde venían esos recursos.

Rápidamente, apareció un señor llamado Daniel Morillo (totalmente desconocido en el ambiente dirigencial boliviano) para, en nombre de Sport Boys responder, con otras acusaciones, al presidente estronguista, e intentar explicar que los recursos provienen de aportes de empresarios y sponsors.

Ese boca a boca a través de los medios, entre dirigentes de dos equipos candidatos al título del torneo Apertura (el otro es Bolívar), refleja el caos existente en el fútbol profesional boliviano, donde nadie rinde cuentas y todos hacen lo que quieren.

La nueva Ley del Deporte, que prontamente será aprobada, regulará justamente esos movimientos financieros y otros, de parte de las instituciones deportivas, que deberán rendir cuentas de todo el dinero que los dirigentes manejan, amparados en una actividad “sin fines de lucro”, como es llamada la actividad futbolística.

Empresarios que donan dinero y sponsors, tendrán que explicar de dónde vienen esos recursos y los clubes pagar los debidos impuestos.