viernes, 18 de diciembre de 2015

EL VERDADERO DOLOR DE BOLÍVAR NO ES LA GOLEADA SUFRIDA FRENTE A SAN JOSÉ




No me animo a decir que San José jugó mejor que Bolívar en la goleada que infringió a la Academia, 5 x 2.

Ni mucho menos me aventuro en buscar culpados por semejante derrota.

Peor, no pasa por mi mente decir que Bolívar está derrotado en el torneo.

Porque en el fútbol boliviano todo puede pasar.

Inclusive Bolívar ser campeón.

Ahí, tendría que asumir mis equívocos.

Lo que pasa en Bolívar, son cosas que nada tienen que ver con el balón rodando.

Es el agotamiento de un modelo de administración (que aparenta ser empresarial) donde existen varias camadas de poder.

Son varias personas para decidir, que al final no deciden nada, porque las decisiones finales vienen de los EEUU.

Ese desorden administrativo, viene influyendo negativamente en la parte futbolística.

Porque la parte técnica de la institución (cuerpo técnico y futbolistas) no sabe a quién recurrir, o cuando encuentra a alguien, no soluciona nada.

El episodio Walter Flores, que renunció públicamente a la capitanía del equipo, es una pequeña gran muestra de lo que pasa Bolívar.

Y se vienen las elecciones.

Y el próximo presidente será la persona que indique Marcelo Claure, dueño de Bolívar, por contrato, hasta el año 2028.

No dudo que Guido Loayza, actual presidente, continúe en el cargo. "Por amor a la institución."

¿Será?

En el fútbol boliviano, el que tiene dinero es el que manda, con razón o sin razón.

Y eso pasa hace muchas décadas.