martes, 7 de julio de 2015

BOATOS DE GOLPE CONTRA EL GOBIERNO BRASILEÑO, ME RECUERDAN AL FÚTBOLISTA SÓCRATES, ELEGIDO COMO UNO DE LOS DEPORTISTAS MÁS INTELIGENTES DE LA HISTORIA




Corre en Brasil, como boato llevado a serio, que se prepara un golpe contra el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff.

La derrota en las últimas elecciones no conforma, hasta ahora, a los partidos de derecha en ese país, y diariamente aparecen, con la participación de la gran prensa escrita, radial y televisiva, hechos que intentan alcanzar y dañar la imagen de la presidenta y de su antecesor, Lula da Silva.

Es un comportamiento que recuerda en mucho los movimientos civiles que existían en 1964, previos a la derrocada del presidente Joao Goulart y la implantación de la dictadura militar que dio origen a la mayor representación re y opresora sudamericana conocida como “El Plan Cóndor”.

El caso me lleva a recordar en este momento al futbolista Sócrates, figura deportiva fundamental para la reconquista de las libertades democráticas en Brasil.

Por ello, me animo a contarles que en marzo de este año, el periódico Guardian, de Inglaterra, publicó una lista con el nombre de seis deportistas, considerados “los más inteligentes” de la historia.

El único futbolista de la nómina es Sócrates, volante del Corinthians y de la selección brasileña.

Los otros cinco son Myron Rolle y Byron White (fútbol americano), Bill Bradley (básquet),Marion Bartoli (tenis) y Craig Breslow (beisebol).

Médico de profesión, Sócrates tenía también un doctorado en filosofía.

Con la misma calidad y clase de sus pases y goles, el futbolista brasileño dedicaba sus horas, cuando no entrenaba y jugaba, a la práctica política que, si bien no era partidaria, mantenía una postura totalmente dedicada a la defensa de los oprimidos y de la democracia.

Fue líder de la histórica “democracia corintiana”, que reivindicaba mayor participación de los futbolistas en los destinos de los clubes, denunciando, ya en la década del 80, la corrupción en el fútbol.

Su participación en el movimiento social “directas ya”, fue decisiva para el fin de la dictadura militar brasileña y el retorno a la democracia en ese país, en 1985.

Bautizado como Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira, Sócrates dejó de jugar profesionalmente en 1989, y falleció el 2011.

John Lennon y Ché Guevara fueron sus ídolos.