miércoles, 28 de septiembre de 2016

LA SELECCIÓN BOLIVIANA Y LA DUALIDAD DE PODERES EN EL FÚTBOL NACIONAL.

Edificio de la Federación Boliviana de Fútbol, en Cochabamba, donde no se decide nada.
Brasil y Ecuador, los próximos adversarios de Bolivia en las Eliminatorias Sudamericanas a Rusia 2018, ya convocaron a su elemento, lo que denota que sus entrenadores ya saben lo que desean de sus equipos.

Y el entrenador de la selección boliviana, Ángel Guillermo Hoyos, bien gracias. Y la comisión seleccionadora, mutis y gracias.

A Hoyos habría que avisarle que el próximo partido de Bolivia es el 6 de octubre, contra Brasil.

Conociendo los adversarios y el fútbol que ellos practican y olvidándose de las ambiciones personales de dirigentes y de representantes de futbolistas bolivianos, Hoyos ya debería haber anunciado la lista de convocados, porque para cada jugador convocado, siempre hay alternativas, caso existan lesionados.

Se entiende que el no saber si se suspende o no el torneo de la Liga es factor de tiempo, para el inicio de los entrenamientos, pero eso no impide dar a conocer la lista de convocados. El hecho de que se esté aún debatiendo el valor de los premios y bonos a pagar a los jugadores, con la indebida interferencia de Fabol (Futbolistas Agremiados de Bolivia), una vez más, también no es problema del entrenador.

En fin, la selección boliviana se está “preparándo” bien al estilo del fútbol boliviano.

En medio a esa lamentable situación, lo que más llama la atención es el silencio del presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, Rolando López,  porque los únicos que aparecieron en los medios  de comunicación para hablar de la selección son dirigentes de la Liga que, mismo siendo también dirigentes de la Federación, actúan con una falta de respeto absoluta a la jerarquía administrativa. Es una lamentable dualidad de poderes, cada vez más acentuada en el fútbol boliviano, cuyo comando es disputado como un verdadero botín.

Todos se olvidan que la selección de los países está siempre bajo los reglamentos de la Fifa, bajo la responsabilidad de la Federación de cada país, donde las ligas y otras entidades, como las que se dicen representantes de los jugadores, no tienen absolutamente nada que hacer. En el caso boliviano, creando un precedente muy serio, la Liga y aliados, son los que mandan en la selección. Parece que, de facto, el presidente de la Federación, Rolando López  fue destituido del cargo.

Los derrotados en las últimas elecciones para la presidencia de la Federación Boliviana de Fútbol, que finalmente eligió a López,  consiguieron maniobrar muy bien (lo que no quiere decir que sea correcto) y se hicieron del poder.

Si ellos van a continuar con ese poer, solo se sabrá después de los resultados de la selección en los próximos partidos.

Porque, irónicamente, los resultados que se consiguieron en los dos últimos partidos, frente a Perú y a Chile, con cuatro puntos conquistados, alimentó el ego de dirigentes, futbolistas y sus “representantes”, que solamente aparecen cuando hay victorias.

Pobre fútbol boliviano.