miércoles, 7 de septiembre de 2016

EL BUEN EMPATE DE LA SELECCIÓN BOLIVIANA CONTRA LA SELECCIÓN CHILENA, NO DEBE ESCONDER LAS DEFICIENCIAS

La gran actuación del arquero boliviano Lampe, frente a Chile, debe ser motivo de preocupación para el entrenador Hoyos.
Lampe, el arquero, fue el mejor jugador de la selección boliviana de fútbol, que empató contra la chilena, 0 x 0, en juego por las Eliminatorias Sudamericanas para Rusia-2016.

¿Y eso debe agradarnos o preocuparnos?

Agrada, porque garantizó un buen resultado, porque se vio un cambio de actitud en el equipo, que jugó un fútbol más solidario y porque significó la conquista de un punto, de visitante.

Pero debe ser motivo de preocupación para el entrenador Hoyos, porque, al igual que Quiñones durante el juego victorioso contra Perú, el destaque fue el guardameta boliviano.

Y cuando el arquero es el mejor de un equipo, significa que los adversarios atacaron muchísimo más, lo que, de por sí, nos lleva a advertir que la marca  es deficiente.

Esa constatación puede parecer contradictoria, porque saber marcar también es una virtud.

Es una virtud, cuando se recupera el balón y se sabe qué hacer con él, de inmediato.

Pero la selección boliviana carece de argumentos ofensivos y eso se viene constituyendo en un problema crónico.

Rechazar sin apoyar es lo que hicieron los 11 jugadores de la selección de Hoyos, inclusive los delanteros Duck y Martins Moreno, frente a Chile.

Marcar, recuperar el balón y comenzar un ataque ofensivo, planificado, entrenado y concluir la jugada, eso la selección boliviana no tiene.

Apenas se concluyeron dos jugadas con Arce y Azogue.


La hinchada tiene todo el derecho de hacer fiesta por el empate contra Chile, lo merece, pero es bueno que alguien reflexione respecto de nuestras deficiencias.